La muestra de belenes que inició Fay Conrado se abrió ayer en València


Juan Conrado Estruch, vecino de Ador y conocido mundialmente como Fray Conrado, falleció en 2015, y ahora, su muestra de belenes con materiales de desecho que él inició se abrió ayer en València con 1.000 nacimientos.




 

La muestra de belenes que inició Fay Conrado se abrió ayer en València

La Asociación Fray Conrado- Amigos de San Antonio inauguraba ayer, miércoles, la exposición de belenes realizados con materiales de desecho ubicada en el convento de San José de Valencia. La muestra, compuesta por cerca de mil belenes, fue bendecida por el obispo auxiliar de Valencia monseñor Esteban Escudero tras la celebración de una eucaristía.

Igualmente, se procedió a la presentación del calendario de 2018 elaborado por la asociación en torno a una frase que su fundador, el religioso Conrado Estruch, fallecido en 2015, pronunciaba en numerosas ocasiones: ''Mi única herencia es la providencia que Dios me da. Confiad en ella''.



La exposición estará ubicada en el sótano y en el salón de actos del convento de los Capuchinos en la calle Cirilo Amorós, 67, de Valencia, y permanecerá abierta hasta agotar los belenes de 11 a 13:30 horas y de 17 a 19:30 horas.

Los nacimientos están elaborados con diferentes tipos de materiales de desecho, como maderas, piñas, huevos o corchos siguiendo la tradición de fray Conrado que inició hace más de 20 años para recoger donativos para familias sin recursos.



Los visitantes pueden adquirir los nacimientos a cambio de un donativo, que será destinado a la atención de más de 200 familias valencianas sin recursos, a la Casa Cuna Santa Isabel, al Cottolengo del Padre Alegre, a la asociación para la Defensa de la Vida Provida, al comedor San José de Benimaclet y a misioneros de la orden capuchina en diferentes países.

La Asociación fray Conrado- Amigos de San Antonio también sigue realizando un reparto de alimentos a centenares de personas sin recursos, cada primer martes de mes.




Juan Conrado Estruch nació el 23 de marzo de 1926 en Ador. Era el tercero de trece hermanos, de los que tres murieron al poco de nacer. Ingresó en la orden de los capuchinos con 23 años en el convento de L’Olleria y profesó sus votos solemnes con 28. Durante más de cincuenta años desempó la labor de portero del convento capuchino de San José en Valencia. Allí atendía, además, a doscientas familias sin recursos económicos, a las que todos los meses daba comida, en colaboración con los Amigos de San Antonio, grupo fundado por el propio fraile.

El religioso valenciano organizaba también todas las Navidades una exposición benéfica de belenes realizados por él mismo a partir de materiales de desecho, cuya recaudación es destinada a familias necesitadas, misiones capuchinas y entidades como Provida o la Casa Cuna Santa Isabel.