La Falla Vila Nova arde a la 1.21 horas cerrando así las fiestas de 2018


El descenso de las temperaturas, la lluvia y el viento de la tarde, y la buena coordinación, motivan una de las ''cremaes'' más rápidas y con menos gente en la calle que se recuerda.




 

La Falla Vila Nova arde a la 1.21 horas cerrando así las fiestas de 2018

Se cerraron anoche, con la última jornada, las fiestas falleras de 2018. Unas fiestas marcadas por la gran afluencia de visitantes, sobre todo turistas que, al coincidir en fin de semana optaron por la playa y la ciudad, si bien el tiempo no acompañó con altas temperaturas lo que motivó que, muchos turistas y visitantes cambiaran planes de playa por ciudad y monumentos. Y entre ellos, estaban los monumentos falleros.




La última jornada festiva, la de San José, se caracterizó en Gandia por el cambio de tiempo, ora sol ora viento, lo que motivó que esa inestabilidad no invitara a salir mucho a la calle a disfrutar de la fiesta. De hecho, fue una de las jornadas con menor participación de público de las que se recuerdan y una de las “cremaes” más rápidas y vacías de gente de cuantas se han hecho en los últimos años. El motivo, claramente era que el tiempo la tarde-noche de San José no acompañó para dada.





Sobre las cuatro de la tarde, y con los informes encima de la mesa, tanto de la Policía Local como de la Delegación del Gobierno, donde apreciaba fuerte viento y lluvia para Gandia entre las cinco de la tarde y las nueve de la noche, la FdF decidió suspender la procesión lo que generó muchas críticas al ejecutivo que preside Telmo Gadea ante el sol radiante que a esa hora de la tarde hacía. Las centenares de voces críticas, se acallaron cuando, efectivamente comenzó a llover y una fuerte ventisca acompañada de intensa lluvia, cayó ayer tarde sobre la ciudad.




La Nit de la Cremà transcurrió con absoluta normalidad y cumpliendo los horarios establecidos prácticamente con total puntualidad. Las que más se retrasaron, por su punto y por la carga térmica que conllevaba fueron las del Mercat, y la de la Vila Nova. Esta última, el primer premio de la sección especial, ardía a la 1.21 horas de hoy en una combustión rápida, de pocos minutos, y que congregó a mucha menos gente que otros años.



La ciudad recuperaba la normalidad y a las seis de la mañana los operarios se afanaban limpiando para dejar la ciudad lista y que recupere la normalidad que durante casi una semana se le había hurtado. Ahora sí, arranca el Año Nuevo Fallero con la mirada puesta ya en 2019.