Nueve Bomberos de Gandia y Oliva homenajeados por el Consorcio Provincial


Se trata de nueve efectivos adscritos a la Zona-4 del Consorcio Provincial de Bomberos, Parque de Gandia y Oliva que, junto a otros tres compañeros más de Cullera, en la misma zona, han recibido el homenaje del Consorcio que preside Josep Bort, con motivo de sus respectivas jubilaciones. Atrás quedas salidas, emergencias, incendios, rescates y también alguna alegría. Para Pepe Cerezuela ''es una vocación, es algo muy especial'' y para Tomàs Pardo todo un cambio desde aquella Pantanà de Tous. Desde Cope-Onda Naranja el agradecimiento por la labor, muchas veces callada, que se hace desde Bomberos.




 

Nueve Bomberos de Gandia y Oliva homenajeados por el Consorcio Provincial

La explosión de la Pirotècnia Borredà; el coche bomba de ETA; las inundaciones del 87; los miles de accidentes de tráfico en la Carretera de Albaida cuando subía hacia Ròtova, las curvas de LlocNou de San Jeroni, o la recta del Molinell en Oliva. Búsquedas de desaparecidos, rescates de personas en peligro, excarcelaciones con éxito para que pudieran ser atendidos, incendios forestales devastadores como el del Mondúver que afectó a tres términos municipales, el rescate del niño ahogado en el Molinell y hasta los servicios preventivos en Fallas o Fiestas de verano de los pueblos. Todo ello, en fracciones de segundo, pasa por la mente de cualquiera que conozca a los Bomberos de la Safor. Pertenecen al Consorcio Provincial de València pero la Zona 4, es la de la Safor, aunque llegue hasta Cullera. Todos saben quiénes son y cómo han actuado en cada ocasión en la que se han visto envueltos. Desde Cope-Onda Naranja nuestro más sincero agradecimiento por haber estado siempre ahí.

Y es que el Consorcio Provincial de Bomberos de València (CPBV) ha homenajeado esta mañana a 50 bomberos que se han jubilado a lo largo del último año en un acto celebrado en el Centro Cultural Beneficència.

El inspector jefe del CPBV, José Miguel Basset, ha agradecido la labor de todos ellos señalando que ''es un orgullo daros este reconocimiento por esta vida profesional y por vuestro esfuerzo y dedicación''.

Por su parte, el gerente de CPBV, José Manuel Ballester, ha apuntado que este es el acto ''más entrañable'' del organismo. ''El mejor reconocimiento es el que os da la sociedad, sois el colectivo más reconocido por los ciudadanos y desde la institución os lo queremos mostrar con este acto''.

El presidente de Consorcio, Josep Bort, también ha dado las gracias a todos los bomberos jubilados. ''Sois la generación que sabe trabajar en equipo. Empezasteis con medios precarios, poco a poco habéis ido construyendo este Consorcio''.

Del medio centenar de bomberos homenajeados hoy, 12 son bomberos de la zona IV, en concreto, Gandia (7), Oliva (2) y Cullera (3).

Entre ellos, Pepe Cerezuela, sargento del parque de Gandia, quien ha explicado que ''ser bombero es algo muy especial. Es más que un oficio. Es una vocación y aquí se crean unos lazos indestructibles. En el turno tenemos que ser un equipo'', apunta este bombero que ha estado 35 años en el Consorcio.

Por su parte, Tomás Pardo que entró en el Consorcio en el año 1983 en Alzira pero se ha jubilado en el parque Gandia, de donde fue en los años 90 responsable del parque, ''mi primer servicio fue la Pantanà de Tous. No había mandos ni teníamos medios suficientes. Llevábamos un mes trabajando como bomberos. Por suerte las cosas han cambiado y evolucionado mucho'', ha afirmado Pardo.

Otro de los homenajeados hoy es Jaime Frígola, del parque de Oliva y que ha sido bombero durante 33 años. También él destaca la evolución que ha habido y cómo la seguridad se ha convertido en una máxima. “Recuerdo uno de mis primeros servicios que fue en Cullera, una apertura de vivienda de un edifico de 17 plantas y tuve que bajar con una cuerda por la fachada”.

Frígola destaca los momentos difíciles de algunos accidentes de tráfico, donde se viven ''momentos desagradables'' porque hay vidas en juego. ''Tuvimos un servicio en Oliva con una familia atrapada y pudimos sacar a un niño pequeño que estaba grave. Se viven momentos de mucha tensión'', afirma Jaime Frígola.