Dos alcaldías enfrentadas condenan al Trinquet de Gandia al deterioro


La Justicia acepta la petición de Benirredrà de paralizar la obra del Trinquet mientras un juzgado dilucida el recurso presentado por Gandia ante la sentencia de ilegalidad. Al haber sido recurrida, puede tardar meses o años en dictarse la sentencia definitiva y con ello, el Trinquet está condenado a su deterioro con el paso del tiempo.




 

Dos alcaldías enfrentadas condenan al Trinquet de Gandia al deterioro

Se enfrentaron y no midieron. Cada uno defendió sus intereses. En aquella época Arturo Torró, alcalde de Gandia por el PP, y Loles Cardona, alcaldesa de Benirredrà por el PSOE. Ahora, de aquel enfrentamiento sale la condena temporal de abandono que sufrirá el Trinquet. Un tribunal paraliza la obra y otro dilucida si es legal o ilegal.

Un juzgado ha decretado mediante un auto, la paralización de las obras del Trinquet de Gandia, que estaban a una semana de finalizarse. Una paralización judicial dictada a raíz del requerimiento presentado por el Ayuntamiento de Benirredrà tras el primer fallo que señalaba como ilegal el procedimiento para su construcción. El Ayuntamiento de Gandia recurrió ese fallo judicial para defender los intereses de los gandienses (aunque el proyecto fuera del PP y el actual gobierno de PSOE-Més Gandia no estuviera de acuerdo) y ahora, tras el auto judicial, se paraliza la obra y por tanto, puede que esté durante meses o años, a la espera de una resolución judicial definitiva.






A preguntas de Cope-Onda Naranja, el coordinador de Urbanismo de Gandia, Vicent Mascarell ha señalado que, la decisión judicial de paralizar las obras ''es muy dura'' añadiendo que ''se hubiera podido optar por otra medida'' en referencia a que paralizar la obra significaría, a estas alturas, no cumplir con la misma.

Lo curioso del caso del Trinquet de Gandia es que podría darse el caso que, ahora con esta paralización de la obra el edificio comience a sufrir un deterioro durante los próximos meses o años. Un deterioro que se prolongaría hasta que haya un fallo judicial tras el recurso del Ayuntamiento de Gandia. Sentencia que, en el caso de darle la razón a Gandia, el trinquet ya llevaría meses o años paralizado y por tanto, según Mascarell ''lo pagaríamos los ciudadanos''.




La función de la paralización de la obra a través de este auto sería evitar un mal mayor o irreversible que se pueda generar, pero lo que está claro y es evidente es que el edificio ya está construido y lo que se estaba realizando era dotarlo interiormente para que pudiera dar servicio. Esto es, que la edificabilidad del edificio ya está hecha cuando se dicta la resolución judicial, por lo que el mal mayor podría referirse al escándalo que implicarían los vehículos, los deportistas pilotaris y los aficionados. Y si afecta a lo irreversible de la obra, ya está finalizado el continente, por lo que no afectaría, entienden fuentes consultadas, a la resolución judicial definitiva.

Mascarell ha alabado la rotundidad de la alcaldesa de Benirredrà, Loles Cardona, de defender los intereses de sus vecinos, frente a la actuación del anterior alcalde de Gandia, Arturo Torró.

Pincha aquí para escuchar a Vicent Mascarell

El ayuntamiento recurre (pincha aquí para oirlo)

La culpa, una ''Torronà'' del anterior gobierno (oir)