El Ayuntamiento de Oliva hace un último intento de frenar el Pativel


El Pleno de la Corporación ha acordado presentar un requerimiento a la Generalitat Valenciana para que derogue aquellos aspectos del Pativel que afectan negativamente a los intereses de su ciudadanía.




 

El Ayuntamiento de Oliva hace un último intento de frenar el Pativel

En caso de que este requerimiento no sea atendido, el Ayuntamiento de Oliva se verá obligado a interponer un recurso contencioso-administrativo frente al Pativel, tal y como ya hizo con el Real Decreto 638/2016 del gobierno central, el cual, por cuestiones de inundabilidad, también afectaba gravemente el término municipal olivense
Durante la tramitación del  documento conocido como Pativel, el Ayuntamiento de Oliva ya se opuso al mismo porque no afronta uno de los principales problemas que sufre la infraestructura verde del litoral, que no es otra que la regresión del litoral. Ni siquiera hace mención de este grave problema para el cordón dunar.
Otro de los motivos por los que se alegó es porque en la catalogación de playas no se tiene en cuenta la singularidad de las playas de Oliva, un 78,81% de las cuales están catalogadas como tramos 'Naturales' N1 (7,03 km de nuestros 8,9 km de costa). Aunque buena parte de estos tramos de playas 'naturales' N1 (6,22 km) tienen suelo urbanizado tras él. Dos singularidades que no son tenidas en cuenta al Pativel, a pesar de ser uno de los pocos municipios que presenta estos porcentajes.
Otra de las cuestiones alegadas por Oliva fue que el documento plantea una cantidad desproporcionada de 'suelo no urbanizable de protección del litoral' al hablar de 500 metros de profundidad desde la ribera del mar. Cuando la función protectora del sistema dunar, así como la función de complemento de calidad turístico-social y la de corredor funcional quedarían garantizadas con la franja litoral de 200 metros que plantea la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana.
También se recuerda por parte del consistorio olivense que con la nueva normativa se limita a proteger lo que queda después de la vorágine depredadora del territorio litoral, sin plantearse como objetivos la ampliación de los espacios medioambientalmente valiosos, como la restitución del sistema dunar en aquellos tramos de playas de donde fue eliminado . Y esto unido a que no contempla ningún tipo de compensación-gratificación para aquellos propietarios y propietarias de suelo que hacen posible la existencia de los espacios medioambientalmente valiosos (ni para los ayuntamientos han hecho posible la conservación y / o regeneración de los sistemas dunares) , genera terribles agravios comparativos entre aquellos que han actuado mal 'desde el punto de vista medioambiental (que resultan, paradójicamente, beneficiados) y aquellos otros que han actuado bien' desde el punto de vista medioambiental (que resultan, por el contrario, damnificados ). En este sentido, el agravio comparativo más sangriento y evidente es el que se observa entre las edificaciones existentes y las parcelas no edificadas, dentro de los 'suelos no urbanizables de protección del litoral'. Mientras las edificaciones 'ilegales' quedan 'amnistiadas', con posibilidad de ser rehabilitadas y adecuadas para usos residenciales y terciarios; las parcelas que no han construido, en observancia de la legalidad urbanística, ven enormemente limitados sus usos.
- No es realista, ni justo, planteó que sean los ayuntamientos los que absorban los suelos no urbanizables de protección del litoral, adscribiéndolos a procesos de gestión urbanística como parques públicos