Agrede a su mujer por recriminar robarle 150 euros para drogas y alcohol


El agresor machista tiene antecedentes y no puede delinquir en tres años. Le dio un cabezazo en toda la cara a su mujer para irse a comprar más bebida alcohólica y droga. No es la primera vez que la pega. Ella no ha querido denunciarle ni tampoco recibir ayuda.




 

Agrede a su mujer por recriminar robarle 150 euros para drogas y alcohol

La Policía Local y Nacional han detenido a un hombre, vecino de una de las barriadas marítimas existentes entre el Grau y Gandia, como autor de un delito de malos tratos. La desagradable historia arranca a las siete y media de la tarde de este sábado cuando un vecino oye que estaban discutiendo una pareja, el de 36 años y ella de 40 años de edad, en plena calle. Tras movilizarse varios vehículos policiales, acuden a la citada calle y no hallan a nadie. Al descender de los vehículos policiales se percatan de la existencia, en el patio de una vivienda de la citada calle, de un joven de 18 años que está gritando. Los Policías piden que abra la puerta y al entrar se encuentran con una mujer que presentaba el labio partido a consecuencia de un fuerte golpe traumático.

Al ser preguntada por los hechos, la víctima de los malos tratos relata a los agentes que ha sido derivado de una discusión por culpa de las drogas y el alcohol porque su marido lleva consumiendo bebidas alcohólicas y consumiendo drogas desde el viernes. Al acabársele el dinero ha acudido a casa y le ha robado a su mujer 150 euros para irse a comprar más bebida y más droga, por lo que la mujer, madre de un joven de 18 años de edad, le ha recriminado tal actitud al marido.

A raíz de ello, el marido ha comenzado a gritar a la mujer de forma alterada y agresiva hasta el punto de propinarle un cabezazo en toda la cara que le ha provocado el reventón del labio.
La mujer, víctima de los malos tratos del marido, les explicaba a los policías actuantes que no era la primera vez que él la pegaba, es más, añade que la veja, la insulta y la humilla constantemente y que, con anterioridad a esta agresión, una vez le rompió las gafas.

La víctima, esta mujer de 40 años de edad, se sincera y explica a los policías que nunca ha denunciado este tipo de agresiones, y que no lo ha hecho porque su marido tiene antecedentes penales. Y uno de los requisitos para que estuviera en libertad y eludiera la cárcel era que no debía delinquir durante tres años, por eso nunca ha querido denunciarle para no repercutir negativamente en él.

Tanto la madre como el hijo narran a los agentes lo ocurrido por lo que se le informa a la víctima que se va a proceder a detener al autor material de la agresión, por lo que se le explica los trámites que puede seguir la mujer para ser atendida como víctima de malos tratos. La mujer, lejos de hacer caso a los agentes, les explica que no quiere interponer ninguna denuncia por la agresión que ha sufrido; que tampoco desea ser acompañada al Centro de Salud ni tampoco quiere que se desplace una ambulancia hasta su casa para ser atendida.

Los policías acaban su labor metiendo al agresor esposado en el vehículo policial y trasladándolo hasta la Comisaría de Policía de Gandia donde se instruyeron las oportunas diligencias y donde ha pasado a disposición judicial.