Detenidas dos personas como presuntas autoras de un delito contra la salud pública en Bellreguard.


La investigación se inició la semana anterior, cuando los policías tuvieron conocimiento de que en un local presuntamente se distribuían y vendían sustancias al parecer estupefacientes.




 

Detenidas dos personas como presuntas autoras de un delito contra la salud pública en Bellreguard.

Agentes de la Policía Nacional de Gandia detuvieron el pasado viernes de madrugada a dos personas, un hombre y una mujer, de 29 y 22 años, españoles como presuntos autores de un delito contra la salud pública.

En el transcurso de la operación los policías han efectuado dos registros, uno en un local de ocio y otro en un domicilio, interviniendo un total de 110 gramos de una sustancia blanca, al parecer cocaína, 958 euros, una báscula digital y diverso material usado para la manipulación y empaquetado de sustancias.

La investigación se inició la semana anterior, cuando los policías tuvieron conocimiento de que en un local presuntamente se distribuían y vendían sustancias al parecer estupefacientes. Tras comprobar los hechos los policías registraron el local ubicado en la localidad de Bellreguard, e intervinieron:

- 13,6 gramos de una sustancia blanquecina al parecer cocaína, todos ellos distribuidos en 14 envoltorios de plástico, y con cierre a forma de fleje color verde.

- 958 euros

Los policías intervinieron 2 envoltorios a la camarera del local, el resto distribuidos en dos botellas de licor, por lo que procedieron a la detención del gerente del local y la camarera del mismo, ambos como presuntos autores de un delito contra la salud pública.

También se registró un domicilio en Guardamar, donde los policías intervinieron:

- Una báscula digital

- Una caja con tres pastillas de Olianzapin 10 mg.

- Diversos útiles usados habitualmente para el empaquetado de sustancias estupefacientes

- Dos bolsas conteniendo una sustancia blanquecina al parecer estupefaciente con un peso total de 97 gms

Ambas personas fueron detenidas como presuntas autoras de un delito contra la salud pública, el hombre pasó a disposición judicial el día 31 de marzo, y la mujer fue puesta en libertad con cargos tras tomarle declaración.