El Pleno decide encargar estudios sobre los efectos de la telefonía movil


Jairo, el hijo de Nicereta Herrero tenía seis años cuando falleció de cáncer en Gandia a consecuencia de las radiaciones que producen el transformador ubicado en el paseo Germanías de la localidad, en lo bajos del inmueble donde residía el menor. De esto ya hace seis meses, pero la lucha de Nicereta por proteger al resto de los niños del municipio, no ha hecho más que comenzar.




 

El Pleno decide encargar estudios sobre los efectos de la telefonía movil

A día de hoy, el colegio Joanot Martorell se ha movilizado para obligar al Ayuntamiento de Gandia a que retire una antena de telefonía móvil que se ha ubicado frente al centro escolar. De hecho, han señalado desde el AMPA del colegio que cada miércoles se realizarán movilizaciones hasta que el Ayuntamiento atienda sus demandas.

 

A día de hoy, existen más de diez lugares de riesgo en la ciudad de Gandia, de hecho, Nicereta Herrero señala que ya ha puesto este hecho en conocimiento de otros núcleos afectados como el Instituto Ausias March y el Hospital Francisco de Borja.

 

Herrero, señala que en su caso concreto “el Ayuntamiento me tomó el pelo porque dijo que las radiaciones que se recogían en las mediciones estaban dentro de la legalidad, cuando en realidad, no existe ningún tipo de legislación al respecto” y por tanto ha decidido poner el caso en manos de abogados. Unas mediciones que establecieron una radiación de 0,03 microteslas, es decir, la unidad de medición de la densidad del flujo magnético.

 

Así, señala que las mediciones en las que se amparó el Ayuntamiento para hacer esta afirmación no se correspondía con la realidad de su casa, ya que se hicieron a un metro de altura, cuando su hijo no alcanzaba esa altura a la edad de cuatro años que es cuando contrajo la enfermedad.

 

En cualquier caso, Nicereta Herrero dentro de las acciones que está llevando a cabo para “salvar a vuestros hijos, ya que por el mío no puedo hacer nada”, se ha personado en el último pleno de la ciudad de Gandia donde se debatía acerca de la pertinencia de establecer una norma entorno a la telefonía móvil.

 

Finalmente el Pleno ha determinado que no es competencia suya, sino de la Administración central y han aprobado por unanimidad estudiar los efectos que produce la instalación de antenas de telefonía móvil, para con los resultados que obtengan, solicitar al Consell y al Gobierno Central más medidas preventivas y mayor capacidad de regulación a nivel local.

 

Ante estos dictámenes la lucha de Nicereta, que mostró a lo largo del pleno los documentos que acreditan su batalla particular, continúa.