El Valencia dijo adiós a Europa


Amarga despedida (1-2). No lo hizo ‘muriendo’ sobre el campo, sino a la espera de un milagro. Los de Quique dieron un cambio radical a su juego en la segunda mitad, donde no existió ante un Chelsea que se acomodó en el campo.




 

El Valencia dijo adiós a Europa

El Valencia puso la eliminatoria a su favor en la primera parte, con un tanto de Morientes tras un centro de Joaquín. Fue una alucinación. En la segunda parte, el Valencia cayó en picado, sin poder efectuar tres pases seguidos. La mentalidad de los jugadores cambiaron, de la concentración pasaron a la desolación, por no poder levantar al equipo. Y la culpa, la tuvo Schevchenko, que en el m.51 igualó la eliminatoria. El Valencia empezó a deshilarse, ni los cambios permitieron reconstruir un equipo que iba a la deriva. El paso de los minutos puso al Chelsea como dueño del balón, mientras, el Valencia era incapaz de construir juego. En el m.90, Essien dio al Chelsea la clasificación con un disparo seco y ajustado.

Las noches por Europa acabaron. La ilusión por conseguir esta competición se congelaron, escarcha que fue acumulándose en los primeros minutos tras el gol del empate de Schevchenko. El Valencia dio una pobrísima imagen en Mestalla, tras una primera mitad aceptable y una segunda mitad decepcionante. Sin rol, sin rumbo, sin creatividad, sin disparos a portería, condiciones que fueron armando al equipo inglés.

La duda en la previa del Valencia residía en la pareja delantera. Si Villa-Morientes, o Villa-Silva, al final el técnico madrileño, se decantó por Morientes. El delantero le dio buenos resultados, pero huboi que esperar. 

Mourinho corrigió el error que le supuso en Stanford Bridge perder el dominio en el medio campo. Quitó a Kalou para dar entrada a Essien, que dio dominio y contundencia al mediocampo inglés.

El Valencia comenzó el encuentro con las mismas intenciones que lo hizo en Londres. Salir a por el gol. Sin embargo esta vez faltaba más creatividad en la zona de ataque. La línea del centro del campo y la de ataque estuvieron demasiado alejadas. Pasó su factura.

El Valencia comenzó a replegarse con la posesión continúa del Chelsea, que siempre atacó del mismo modo, con pases directos a Droga y Schevechenko. Ayala y Moretti tuvieron aprendida esta táctica y pudieron repeler los centros en el área. Salvo en los saque de córner, donde los hombres de Mourinho sabían imponer su fuerza, frente a la picardía de los ‘ché’. En el m.16 Carvalho remató a placer un saque de esquina que detuvo sin problemas Cañizares.

El Valencia fue perdiendo posesión. Pero contrarrestaba con la misma táctica del Chelsea. Siempre por el centro del campo y pases directos a Drogba. No usaban las bandas.

Vio que era más fácil ofrecerse, disminuyendo la distancia entre ambas líneas. Bajó apoyar a la línea medular, empezó abrir huecos entre los dos centrales. En el m.29 primer aviso, Morientes estrelló el balón en el palo tras un pase de Villa al borde del área.

El gol le dio más soltura al Valencia, empezó a dominar el balón, y la pareja Albelda y Albiol, superaban a Lampard y Essien. El Chelsea con su juego directo, volvía a colgar balones una y otra vez. Cañizares se lució para detener un remate de cabeza de Drogba, que lo colocó a la escuadra, y el de puertollano sacó una manopla perfecta.