La Marjal de Pego-Oliva es el único punto de nidificación del Escribano palustre en la Comunitat


En este espacio natural tienen representación un gran número de especies protegidas. Desde el año 2000 han nidificado 7 nuevas especies de aves en peligro de extinción




 

La Marjal de Pego-Oliva es el único punto de nidificación del Escribano palustre en la Comunitat

La Marjal de Pego-Oliva es el único punto de nidificación del Escribano palustre de la Comunitat Valenciana, según el censo realizado por la Sociedad Española de Ornitología, con el apoyo de la Conselleria de Territorio y Vivienda.

 

Según Juan Monrós, ornitólogo de la Universitat de València, en cargado de realizar el censo, se ha encontrado cinco parejas y se comprobó que estaban nidificando.

 

El director del Parque Natural de la Marjal Pego-Oliva, Vicente Urios, atribuye la conservación de esta especie en el marjal a la presencia de carrizal alternado con zonas de juncales muy bien conservados. El nido de esta especie se realiza en el suelo, normalmente debajo de un junco.

 

“Este nuevo dato ratifica la excepcional importancia del marjal Pego-Oliva desde el punto de vista de la diversidad de la avifauna, cada día más relevante dados los datos de nidificación de especies protegidas que nidifican en este Parque Natural”, ha asegurado Vicente Urios.

 

El escribano palustre es un pájaro de la familia de los Escribanos, que cuenta con una subespecie en la mitad suroriental de España. Esta última no cuenta con más de 150 ejemplares por lo que considera “en peligro de extinción” por la Unión Internacional de Conservación de la naturaleza, de ahí la importancia de la nidificación de parejas en la Marjal de Pego-Oliva.

 

De pico cónico característico, con la mandíbula inferior más ancha que la superior, tiene el dorso de color pardo con anchas listas negras y las partes inferiores blanquecinas. Los machos tienen un capuchón negro en la cabeza, extendido por la pechera, con una bigotera blanca y una banda blanca en la nuca.

 

Las hembras y los juveniles tienen un diseño facial pardo, con una bigotera pálida muy marcada, pudiendo recordar a las hembras del Gorrión Común, sin embargo tienen una cola más larga y con plumas blancas en sus extremos que los distingue claramente.