Sanitat hará 43.000 visitas para evitar intoxicaciones alimentarias en verano


Blasco: “Velamos por la salud de los ciudadanos, garantizando alimentos sanos y seguros” La Conselleria realizará 12.790 visitas en locales de restauración colectiva durante los meses de verano El riesgo de toxiinfecciones alimentarias se intensifica por las altas temperaturas




 

Sanitat hará 43.000 visitas para evitar intoxicaciones alimentarias en verano

de Sanitat intensificará  las inspecciones durante el periodo estival para evitar las toxinfecciones alimentarias en los locales de restauración colectiva, tanto de carácter permanente como los de temporada.

 

El conseller de Sanitat, Rafael Blasco, ha señalado que “ante el peligro de brotes con la llegada del verano, es importante implicar a los ciudadanos en la protección alimentaria, además desde la Conselleria  se intensifican los controles sanitarios  con la finalidad de eliminar o reducir los posibles riesgos para la salud”.

 

En este sentido, durante los meses de verano de junio a septiembre se estima que se lleven a cabo unas 43.219 inspecciones en los establecimientos de los diferentes sectores alimentarios de la Comunitat. Concretamente se realizarán cerca de 12.790 visitas a locales de restauración colectiva, tanto de carácter permanente como a los de temporada.

 

Asimismo, durante todo el año desde la Conselleria se han programado un total de 129.656 visitas de inspección a industrias y establecimientos alimentarios, de las cuales 38.369, lo que supone un 29%, se dirigen a locales de restauración colectiva y de elaboración de comidas.

 

Blasco ha destacado que “velamos por la salud de los ciudadanos de toda la Comunitat, a través del Plan de Seguridad Alimentaria de la Comunitat Valenciana, para garantizar unos alimentos sanos y seguros, y reducir así los riesgos para la salud”.

 

Estas actividades se enmarcan dentro del Programa de Vigilancia Sistemática en Industrias y Establecimientos Alimentarios y Programa de Vigilancia Sanitaria de Alimentos, mediante las cuales la dirección general de Salud Pública de la conselleria de Sanitat, organiza controles habituales en toda la Comunitat, para garantizar la protección de los consumidores.

 

La Conselleria de Sanitat recomienda extremar  el cuidado en el manejo y la conservación de los alimentos ante posibles toxiinfecciones durante los meses de verano. Estas precauciones deben tomarlas tanto los establecimientos de restauración como las cocinas domésticas.

 

Del mismo modo, con el objeto de informar a todos los ciudadanos en la prevención de toxiinfecciones alimentarias, la conselleria de Sanitat a través de la campaña estival de prevención,  recomienda poner en práctica algunos consejos útiles a la hora de comprar, conservar y preparar las comidas.

 

Compra de los alimentos

 

Al efectuar la compra es importante comprobar el estado de los envases y la información del etiquetado, así como no adquirir alimentos que se deben conservar en frío pero que están expuestos a temperatura ambiente.

 

En la exposición al público, los alimentos deben estar protegidos mediante vitrinas. Cuando se compren alimentos de consumo directo que no estén envasados hay que exigir, en su manipulado, la utilización de pinzas, guantes de un solo uso u otro instrumento adecuado que evite el contacto directo con las manos del vendedor.

 

Se deben rechazar las latas de conservas oxidadas y las que presenten abombamientos y no utilizar aquellas que desprendan gas al abrirlas ni las que tengan aspecto u olor anormal.

 

Es preferible adquirir los congelados al final de la compra, ya que ningún producto descongelado total o parcialmente se debe volver a congelar. Hay que descongelar el producto según las necesidades de consumo y con suficiente tiempo para hacerlo en la nevera y no a temperatura ambiente.

 

Conservación de los alimentos en casa

 

Una vez en casa, no hay que sobrecargar la nevera, y los alimentos listos para ser consumidos nunca deben entrar en contacto con los otros crudos, como las carnes, pescados o verduras.

 

La temperatura del frigorífico debe vigilarse periódicamente, manteniéndola a menos de 4 grados para refrigerar y a menos de 18 grados para la congelación.

 

Los alimentos ya cocinados deben ser mantenidos el menor tiempo posible a temperatura ambiente y siempre tapados.

 

Preparación y limpieza

 

La elaboración de las comidas se hará poco tiempo antes de su consumo, para evitar el crecimiento de bacterias. Se deben cocinar las cantidades de alimentos que se vayan a consumir, evitando guardar los restos de comida que hayan sobrado. Las verduras y hortalizas se deben sumergir cinco minutos en agua con unas gotas de lejía, aclarándolas después con agua del grifo.

 

Hay que calentar suficientemente los alimentos para asegurarnos que se eliminan todos los gérmenes y si no van a ser consumidos inmediatamente, hay que enfriarlos lo más rápidamente posible. Nunca debemos recalentar el mismo alimento en más de una ocasión.

 

Las manos son el medio más importante de transmisión de  gérmenes a los alimentos; hay que mantenerlas siempre limpias, especialmente después de utilizar los servicios higiénicos, tocar carnes, pescados o basuras. Es conveniente proteger las heridas de las manos con cubiertas impermeables, como guantes o dediles.

 

Las superficies de madera son inapropiadas para utilizar en la cocina, porque son difíciles de limpiar. Los trapos de secado, si no se cambian a menudo, pueden también ser un foco de contaminación.

 

La elaboración de comidas caseras, como mayonesas, requiere especial atención. Hay que utilizar siempre huevos limpios y sin roturas y añadir a la mayonesa unas gotas de limón o vinagre para favorecer su conservación. No hay que poner mayonesa sobre otros alimentos hasta que éstos no se hayan enfriado, con el fin de evitar un posible crecimiento de gérmenes. Por su parte, las tortillas deben cuajar bien y no ser excesivamente gruesas.

 

Por lo que se refiere a las frutas, hay que lavarlas siempre antes de su consumo, incluso las que van a ser peladas. Las verduras y hortalizas que se van a consumir en crudo, deben lavarse meticulosamente con agua y unas gotas de lejía de uso alimentario, siguiendo las instrucciones del etiquetado; posteriormente, hay que enjuagarlas con abundante agua potable.

 

Finalizada la preparación de los alimentos, es aconsejable fregar los utensilios con mucha agua caliente y la cantidad correcta de detergente, dejando que se sequen al aire libre.