Sanitat constata cambios en el consumo de medicamentos en verano


Blasco destaca la importancia de la prevención para evitar la aparición de determinadas patologías en los meses estivales Se incrementa el consumo de medicamentos para las otitis (68%), dermatitis (28%), hongos (10%) y conjuntivitis (4,70%)




 

Sanitat constata cambios en el consumo de medicamentos en verano

La Conselleria de Sanitat ha constatado que el consumo de los diferentes tipos de medicamentos prescritos en la Comunitat experimenta un cambio profundo en el período estival con respecto a los medicamentos consumidos en los meses más fríos del año.

 

En este sentido, el titular de Sanitat ha destacado la importancia de la prevención, ya que la aparición de determinadas patologías en los meses estivales es producto de cierta relajación en los cuidados y hábitos de los ciudadanos. “No hay que olvidar, por ejemplo, que la exposición al sol puede ocasionar o agravar algunas enfermedades dermatológicas o que el hábito de andar descalzos en las playas y piscinas puede ocasionar infecciones por hongos”, ha señalado el Conseller.

 

De este modo, entre los grupos terapéuticos que incrementan su consumo en verano, el mayor aumento en recetas se produce en los productos dermatológicos. Así, el número de recetas prescritas de este grupo de medicamentos en los meses de junio, julio y agosto de 2006 fue de 709.198 frente a las 635.096 prescritas durante los meses de enero a marzo del mismo año, lo que supone un incremento del 11,67%.

 

Corticoides y antifúngicos para las dermatitis y hongos

 

En concreto, el mayor aumento en el número de recetas lo experimentan los corticoides dermatológicos  y antifúngicos de uso tópico, subgrupos de medicamentos cuyo consumo se incrementa en un 28,47% y un 10,60%, respectivamente, lo que supone un aumento del gasto de 615.238 euros en este tipo de medicamentos en los meses de junio a agosto del pasado año.

 

Los corticoides dermatológicos están indicados en el tratamiento de la dermatitis atópica, tópica y de contacto, así como del liquen plano. Tienen  acción antiinflamatoria, antialérgica y antipruriginosa, por lo que su consumo aumenta con el calor.

 

Por otra parte, también hay muchas personas que son alérgicas al sol o tienen episodios alérgicos producidos por la ingesta de determinados medicamentos. Esto provoca reacciones cutáneas, de fototoxicidad y alteraciones en la pigmentación. Además, la exposición al sol puede agravar algunas otras enfermedades dermatológicas. Los principios activos indicados para las dermatitis más consumidos son la metilprednisolona, el prednicarbamato, la betametasona, la hidrocortisona, la blecometasona, la fluocinolona, la triamcinonolona, etc.

 

En cuanto al incremento del consumo de los antifúngicos de uso tópico en el período estival se produce por la proliferación de las infecciones por hongos en playas y piscinas. De este modo, la humedad favorece la proliferación de hongos por lo que la sudoración y un incorrecto secado de los pliegues de la piel provocan la aparición de esta infección en los meses estivales. Uno de los hongos más contagiosos es el “pie de atleta”, muy habitual en verano debido a las altas temperaturas, la humedad, y el hábito de andar descalzos en piscinas y duchas públicas. Los principios activos antifúngicos más consumidos son el ketoconazol, clotrimazol, ciclopirox, flutrimazol, miconazol, tioconazol, etc, aunque lo mejor es aplicar medidas preventivas.

 

Otitis y conjuntivitis

 

Otros grupos terapéuticos que experimentan igualmente fuertes incrementos en sus prescripciones durante el verano son los medicamentos oftalmológicos y otológicos, dado que en esta época se produce un incremento de los casos de otitis tanto externa como media de origen infeccioso o alérgico en el mar y en piscinas. De ahí que aumente el consumo de gotas óticas hasta en un 68,41% en principios activos otológicos como el ciprofloxacino y el ciprofloxacino+corticoide, entre otros.

 

De igual forma, los medicamentos oftalmológicos incrementan su consumo en un 4,70% debido a que la conjuntivitis alérgica en una patología mucho más frecuente en primavera y en verano. Los principios activos de mayor consumo son latanoprost, timolol, polividona, dexametasona, etc.

 

Menos antibióticos                 

 

Según ha explicado el conseller de Sanitat, Rafael Blasco, “en verano se producen descensos muy señalados de los medicamentos que afectan, por ejemplo, al sistema respiratorio, dado que este tipo de patologías tienen mayor incidencia en los períodos de otoño e inverno”.

 

De este modo, “para el tratamiento del resfriado común o catarro, se prescriben tratamientos para aliviar los síntomas cuyo número de recetas disminuye en el período estival”, ha señalado Blasco. Entre ellos, se incluyen principios activos que fluidifican las secreciones bronquiales, antihistamínicos de primera generación, etc, como la acetilcesteina, la bromhexina, la carbocisteina, el ambroxol y la mepiramina.

 

En este sentido, el consumo de este tipo de medicamentos experimenta un descenso del 39,61% si comparamos los diferentes períodos estacionales, al pasar de un total de 2.285.245 de recetas prescritas en los meses de enero a marzo de 2006 a 1.440.412 recetas durante los meses de junio, julio y agosto del mismo año. Este descenso en recetas supone una disminución en el gasto en este grupo de medicamentos de 7.345.540 euros, es decir, el 23,09%.Otro descenso importante se produce en el grupo de medicamentos antiinfecciosos de uso sistémico, entre los que se incluyen los antibióticos, con un descenso en el número de recetas del 29,85%, al pasar de 1.214.767 en el primer trimestre del año a 852.138 durante el periodo estival y una disminución del gasto de 5.658.583 euros, lo que supone un descenso del  31,48%.

 

En concreto, el grupo de medicamentos antibacterianos de uso sistémico reduce considerablemente su consumo en verano, con un descenso del 32% en el número de recetas prescritas. Entre los antibacterianos de uso sistémico se encuentran la amoxicilina, la amoxicilina+ácido clavulánico, el ciprofloxaxino y la claritromicina, es decir, los antibióticos prescritos para infecciones bacterianas que tienen mayor prevalencia en los meses de invierno.