Incendios


El fenómeno de los incendios forestales se ha convertido en uno de los mayores problemas ecológicos que sufren nuestros montes debido a la elevada frecuencia e intensidad que ha adquirido en las últimas décadas.




 

Incendios

El fuego es un elemento natural que forma parte de los fenómenos que modelan el paisaje. Especialmente en los ambientes mediterráneos debemos admitir que el fuego es un incómodo compañero de viaje con el que hay que convivir.  Precisamente, gran parte de nuestra vegetación está adaptada a la acción del fuego, con estrategias rebrotadoras o de germinación tras el incendio.

 

Pero la actual situación no tiene nada que ver con fenómenos naturales. La intensidad y recurrencia de los incendios forestales está teniendo efectos dramáticos sobre nuestro suelo, con efectos irreversibles en algunos casos. El fuego reiterado provoca una merma en la capacidad de la vegetación para recolonizar el terreno o tapizar el suelo. Las elevadas pendientes aumentan además la erosión generando suelos cada vez menos productivos. Avenidas, inundaciones, colmatación de embalses y desertificación son consecuencia del paso repetido del fuego por nuestros ecosistemas.

 

Cómo prevenir los incendios forestales

 

- No encender nunca fuego en zonas forestales de alto riesgo, y donde no esté permitido, sobre todo en verano.

 

- No arrojar colillas ni cerillas, ni dejar nunca las brasas encendidas.

 

- No deje desperdicios, plásticos, botellas o restos de comida que puedan provocar o favorecer la propagación del fuego, además de ensuciar nuestros montes. Recoja la basura en bolsas y deposítelas en los contenedores.

 

- No quemar matorrales sin haber solicitado el permiso previo.

 

- Hacer siempre caso de las recomendaciones de los guardas forestales y de las señales que nos encontremos en la zona.

 

Si el fuego ya se ha producido...

 

- Si el fuego es pequeño, intentar apagarlo con tierra y algunas ramas.

 

- Colocarse un pañuelo mojado en la boca, y nunca cruzar el fuego sin mojarse la ropa y sin taparse la cara.

 

- Intentar alejarse por zonas donde no haya mucha vegetación, en sentido contrario a la dirección del viento, y no dirigirse hacia lugares altos.

 

- Si nos quedamos atrapados dentro de una casa, cerrar las puertas y las ventanas, colocando trapos húmedos en las rendijas y retirando las cortinas.

 

- No hacer uso del coche si nos encontramos rodeados por el fuego. Si nos encontráramos en esta situación, debemos tumbarnos en tierra, en zonas ya quemadas, puesto que el aire cercano al suelo es más puro.

 

A la hora de hacer una hoguera

 

Se encenderá en los lugares acondicionados para ello, o en su defecto, en lugares limpios de vegetación. El fuego se mantendrá en pequeñas dimensiones, para que pueda ser controlado en todo momento. No abandonar el lugar de la hoguera hasta haber apagado completamente el fuego.