Josep Lluís Ferrer: “no hay que usar la religión en función de intereses políticos y económicos porque la religión no es un fin, sino un medio”


¿Pueden convivir las religiones en paz?; ¿ Y pueden ayudar a la paz las religiones? Con este estimulante título se iniciaba en la sala de conferencias de la Casa de Cultura de Gandía un apasionante debate acerca de la aparente dificultad que supone el choque de civilizaciones, los extremismos religiosos y el famoso choque de religiones en el mundo de hoy en día.




 

Josep Lluís Ferrer: “no hay que usar la religión en función de intereses políticos y económicos porque la religión no es un fin, sino un medio”

Un debate que se enmarca en uno de los curos de la Universitat d’Estiu es el titulado ¿Pueden convivir las religiones en paz?, tuvo lugar ayer en la Casa de Cultura de Gandía. Vicente Mota, iman valenciano, Gabriel Mazer, rabino argentino y Josep Lluís Ferrer, director del Palau Ducal dels Borja explicaron a la audiencia su particular experiencia en las tres grandes religiones. Los tres ponentes coincidieron ayer en una idea: Para terminar con la violencia religiosa no hay que instrumentalizar a Dios, “no hay que usar la religión en función de intereses políticos y económicos porque la religión no es un fin, sino un medio”.

 

Alberto Moncada, presidente de Sociólogos sin fronteras, fue el encargado de coordinar y moderar la charla. Moncada  abría la caja de Pandora para servir el debate e incitar la palabra a los conferenciantes al señalar que ne el mundo occidental es no confesional pues los estados ya no toman partido en la confesionalidad de los ciudadanos. Por su parte, Moncada añadía que las personas ya no se identifican absolutamente con le religión pues las personas actualmente tienen una personalidad flexible, cada uno posee diferentes máscaras según las circunstancias. Tras estas palabras, en este sentido, daba la palabra al iman valenciano Vicente Mota, quien denunciaba la visión distorsionada que la gente en general posee de la religión musulmana. Para Mota, predomina una idea equivocada del Islam en gran parte debido a los medios de comunicación. Por ello dice que su labor desde el centro musulmán en Valenccia es desmitificar el Islam

Además, Mota ha añadido que son las personas movidas por intereses políticos,  culturales y económicos que usan la religión para arrastrar a la gente a los conflictos.

El segundo en intervenir fue el rabino intelectual de Argentina, Gabriel Mazer. Mazer explicó magistralmente al  auditorio algunas de las causas que han propiciado la nueva situación en el mundo: la descolonización de Oriente Medio, la partición de palestina, el rol de la mujer, la sacralización o humanización de los textos sagrados, la interdependencia cultural… Mazer preguntaba al aire si los que tienen poder tienen interés en convivir en paz y si sus objetivos están enfocados hacia esa dirección.

 

Además, Gabriel Mazer recordó que en España, en Al-Andalus convivían los judíos, cristianos y musulmanes en armonía pues la escuela de traductores de Toledo ayudaba a enriquecer la espiritualidad sin negar la individualidad religiosa. Mazer no dudó en criticar  el paradigma de Fukuyama, basado en el triunfo del capitalismo neoliberal y la democracia, al explicar que el mundo está cada vez más fragmentado y que hay que buscar poco a poco la paz de los pueblos. Una paz que debe buscarse mirando a los ojos del otro y viendo el reflejo que nos brinda. Asímismo, Mazer recordó que un gran paso hacia la paz ha sido la   Alianza de Civilizaciones. En este sentido, Gabriel ha propuesto que las religiones y sus responsables promuevan la salvación terrena y existencial en el aquí y en el ahora.

También pronunció su discurso Josep Lluís Ferrer, director del Palau Ducal quien aseguró que las religiones pueden vivir en paz y además ayudar a llegar a la paz. Ferrer  hizo un repaso a su labor como misionero en áfrica e India durante treinta años. Para Josep Lluís Ferrer, es necesario vivir la espiritualidad de la religión, es necesario vivir el misterio y la realidad de la experiencia de la fe para llegar al diálogo. Ferrer ha dicho también que es incompatible la pretensión de universalidad de la religión con la concepción de la no violencia y la tolerancia. Para ello, es necesario rescatar el camino de la espiritualidad y la vivencia de la fe.