El Hospital Clínico realiza al año más de 16.000 transfusiones de sangre


Las necesidades son cubiertas gracias a los donantes que acuden al hospital. Cervera: "La donación de sangre es fundamental para ayudar a salvar vidas".




 

El Hospital Clínico realiza al año más de 16.000 transfusiones de sangre

El banco de sangre del Hospital Clínico Universitario de Valencia realiza al año un total de 16.584 transfusiones de sangre. De ellas, 12.746 son de concentrados de hematíes, 2.125 de plaquetas y 1.713 unidades de plasma. Las solicitudes recibidas quedan cubiertas, ya que la demanda anual es de 15.000 peticiones en este centro hospitalario.

 

El conseller de Sanitat, Manuel Cervera, ha afirmado que ¨la sangre es un componente vital imprescindible, y su presencia y almacenamiento en hospitales para caso de necesidades más que necesario”. 

 

El banco de sangre del Hospital Clínico atiende a los donantes de lunes a viernes de 8.30 a 1.30 y los jueves de 16.00 a 20.30 horas. El procedimiento habitual es que el  donante acuda a sus instalaciones, donde rellena un cuestionario que cumple con el protocolo del Centro de Transfusión de la Comunitat Valenciana. Tras comprobar que el donante es apto para realizar este acto tan altruista y necesario, se procede a realizar la extracción. Posteriormente todo el material obtenido es remitido al Centro de Transfusión de la Comunitat Valenciana, donde la sangre es procesada (dividida en hematíes, plasma y plaquetas). Una vez se ha completado este proceso, el material es devuelto a los centros hospitalarios para su uso habitual.

 

El papel del llamado ¨Programa de ahorro de Sangre¨ con el que trabaja el Hospital Clínico es fundamental para optimizar los recursos de la donación. Mediante este programa, un grupo multidisciplinar formado por cirujanos, anestesistas y hematólogos se encarga de valorar a los pacientes que presentan alto riesgo de necesitar una transfusión según el tipo de intervención quirúrgica y las características de los pacientes. De esta forma, los enfermos que presentan anemia antes de la intervención son tratados de forma específica (con hierro,  ácido fólico, eritropoyetina),   minimizando así la posibilidad de que tengan que recibir una transfusión durante o después del acto quirúrgico.

 

A otro grupo de pacientes, sin anemia y con un riesgo elevado de precisar transfusión, se les ofrece la posibilidad de donar su propia sangre para antes de ser intervenidos, para usarla en caso de que la necesiten posteriormente durante la operación. A este procedimiento se le denomina autotransfusión, y de ella pueden beneficiarse pacientes que precisen intervenciones de ortopedia, columna, corazón etc.

 

Con estos dos procedimientos, se logra un ahorro de un recurso vital y esencial como es la sangre humana, puesto que a pesar de los avances médicos todavía en la actualidad no se ha conseguido desarrollar sustitutos que permitan prescindir de este tejido biológico.