El temporal se salda con lluvias de 180 l/m² que arañan barrancos y cortan carreteras


El meteosat avisó el jueves pero nadie imaginaba la magnitud del temporal. El viernes de madrugada la lluvia arreció y la Generalitat decretó la alerta máxima. En la Safor llegaron a caer hasta 180 l/m², a lo que se suman decenas de carreteras cortadas, comunicaciones interrumpidas y un puente roto, el de Beniarjó con Palma.




 

El temporal se salda con lluvias de 180 l/m² que arañan barrancos y cortan carreteras

Las lluvias torrenciales que el jueves cubrían gran parte de la Comunitat Valenciana se extendieron durante la madrugada del viernes a las zonas del sur. La Safor fue una de las comarcas más afectadas por el temporal, por lo que la Generalitat se vio obligada a decretar en la jornada del Pilar el nivel de emergencia 2, el máximo por lluvias (170 l/m² en Gandia, 180 l/m²  en la Font d’En Carròs o 130 l/m² en Oliva). En la mañana del viernes, el desbordamiento del agua en la conocida como 'rambla de la Gallinera' cortó el tráfico de la N-332 a su paso por Oliva e interrumpió la circulación  durante casi diez horas. Por su parte, la crecida del Serpis  destrozó el puente que une Beniarjó con Palma. 

Las lluvias amainaron a partir del mediodía, y sobre las seis de la tarde se desactivó la alerta máxima. Pasado lo peor del temporal, era el momento de hacer balance. 

A los 376 l/m² caídos en Orba o a los cinco desaparecidos en Dénial, la Safor suma una realidad contundente aunque menos catástrofica. Suciedad  y desperfectos en calles y barrancos llamaron la atención de los pocos curiosos que asomaban la nariz a la rue durante  un festivo tan desapacible.
En el casco urbano de Gandia los vecinos contemplaron una imagen insólita: el cauce del Serpis, seco horas antes, bajaba rebosante a su paso por la capital. El agua discurría con furia teñida de rojo debido al barro arramblado por las escorrentías de las montañas.

 A su desembocadura la estampa del río no era menos sobrecogedora. El mar conseguía a duras penas engullir la tromba de tierra y trozos de vegetación arrancada. Las olas parecían querer rebocar por momentos un caudal inusitado de agua. 

Las fuertes lluvias de 170 l/m² de media en la Safor vinieron acompañadas de fuertes rachas de viento que derribaron elementos precarios del mobiliario urbano. El temporal tumbó algunos soportes publicitarios en Oliva y Gandia, así como diversas vallas de protección de obras. Asimismo, el temporal arrambló con ramas de árboles y otros elementos decorativos de plazas o  jardines y redujo la cobertura de algunas señales televisivas hasta bien entrado el sábado.
Además, un rayo dañó la alimentación eléctrica de los repetidores del Mondúver y algunas transmisiones (Popular TV, Canal 39...) quedaron interrumpidas durante horas.