Un concierto recauda fondos contra el ‘mal de Chagas’ boliviano


La cónsul de Bolivia en Madrid visitó Gandia para mostrar su agradecimiento a los organizadores del acto




 

Un concierto recauda fondos contra el ‘mal de Chagas’ boliviano

El Ayuntamiento de Gandia y la Asociación de Bolivianos Residentes en La Safor (Asorebol) organizó el sábado un concierto solidario para recaudar fondos contra el mal de Chagas, una enfermedad infecciosa que afecta a dieciocho millones de personas en el mundo y que, cada año, mata a unas cuarenta mil en América Latina. El Instituto de Enseñanza Secundaria María Enríquez fue el lugar elegido para la actuación del grupo ‘Los Jkarkas’, considerados un símbolo de la música folclórica andina.

La cónsul de Bolivia en Madrid,  Erika Marquen Bazoalto, visitó la capital de la Safor para agradecer al Ayuntamiento y a la Cruz Roja sus respectivos esfuerzos en la organización del acto benéfico. La representante de la embajada aseguró que la comunidad boliviana en España y en la Comunitat “está feliz” del interés de la sociedad civil gandiense en la lucha contra el mal de Chagas. Por su parte, el alcalde accidental de Gandia, Fernando Mut, ofreció “todo el apoyo” de la corporación municipal “a una tierra hermana que ahora atraviesa serias dificultades”.  

El concierto de ‘Los Jkarkas’ en Gandia sirvió para recoger el dinero procedente de las entradas al acto, cuyo precio fue fijado en 15 euros. Cruz Roja Internacional gestionará a partir de ahora los fondos recaudados, que irán a parar al proyecto de ayuda humanitaria que la entidad desarrolla en los municipios de Aiquile, Omareque y Pasorapa, en la región boliviana de Cochabamba. El programa durará dos años y atenderá a más de 3.000 familias bolivianas.

La lucha con la música es otro  frente abierto por la sociedad civil boliviana para detener las miles de muertes que cada año causa el mal de Chagas. Los asistentes al concierto del sábado conocieron, a través de las canciones de  ’Los Jkarkas’, capítulos enteros de la vida cotidiana andina. Una a una, las letras y los ritmos bolivianos desgranaron la dificultades diarias para sobrevivir en Bolivia