Àngela suspira el ‘sí vull’ en su demanà fallera


Unos 260 invitados acompañaron a la futura fallera mayor de Gandia en un acto repleto de emoción y de buenos deseos para las Fallas 2008.




 

Àngela suspira el ‘sí vull’ en su demanà fallera

El mundo fallero de Gandia se vistió de etiqueta para desgranar, el viernes, otro de los actos previos al inicio de las Fallas 2008. El restaurante ‘Brisa del Mar’ de Piles fue el escenario para el ritual de 'demanà' de la próxima fallera mayor de la ciudad, àngela Bataller i Palmer. Alrededor de 260 invitados lucieron sus mejores galas en un acto cálido, emotivo, destinado a acoger en el seno fallero a quien ya es candidata oficial de Gandia a reina de las fiestas.

El ambiente de celebración se instaló desde el primer momento en los jardines del restaurante, abarrotado desde las ocho y media por los familiares y amigos de àngela. Intercambio de sonrisas y buenos deseos a poqueta nit de una velada luminosa, coronada en lo alto por una luna redonda.

Los representantes institucionales se hicieron de rogar un poco más. Sonaba de fondo el tabalet y la dolçaina, y a eso de las nueve de la noche las autoridades empezaron a dejarse ver rodeadas de flashes. àngela les esperaba acompañada por sus padres y hermanos (Toni y Alfredo), dispuesta a recibir uno a uno a los protagonistas políticos de Gandia y a los miembros de la Junta Local Fallera (JLF). El acto fue cobrando emotividad hasta la llegada del abuelo de la fallera, quien puso la lágrima y el broche de oro al ritual de recepción.

Lo que sucedió después podría narrarse a ritmo de traca. Tras las palabras protocolarias del presidente de la JLF, Jesús Garcia i Cànoves, se sucedieron los titubeos, las sonrisas temblorosas a punto de la lágrima, pero también los guiños de complicidad con los más allegados o los abrazos compartidos con el mundo fallero de Gandia.

Quizás el punto álgido de la noche lo puso el presidente de honor de la JLF y alcalde de la ciudad. José Manuel Orengo tiró oportunamente del hilo del sentimiento al recordar pasajes de su niñez trabados de anécdotas compartidas con la família de àngela, a lo que siguió un tembloroso “sí quiero” de la protagonista de la noche, que llegó a olvidar la parte inicial de su discurso.
Un castillo de fuegos artificiales y una opípara cena concluyeron la demanà. Hasta marzo, el protocolo fallero ya no se detiene