UNA TERAPIA BIOLÓGICA ORAL DISTINTA A LA QUIMIOTERAPIA AUMENTA LA SUPERVIVENCIA EN PACIENTES CON CÁNCER DE PÁNCREAS


El mal pronóstico de este tumor se debe a los diagnósticos tardíos y a la escasez de terapias eficaces. Según el doctor Manuel Hidalgo, uno de los oncólogos españoles de mayor proyección internacional, la aprobación este año de una terapia distinta a la quimioterapia ha supuesto un gran avance terapéutico.




 

UNA TERAPIA BIOLÓGICA ORAL DISTINTA A LA QUIMIOTERAPIA AUMENTA LA SUPERVIVENCIA EN PACIENTES CON CÁNCER DE PÁNCREAS

Con la terapia biológica erlotinib el 26% de los pacientes continúa vivo al cabo de un año, lo que supone un aumento significativo en la supervivencia.

 

El cáncer de páncreas es uno de los tumores más necesitados de nuevos fármacos activos frente a la enfermedad. “Las escasas posibilidades de curación se deben, por un lado, a que la mayoría de las veces el diagnóstico se realiza tarde. Por otro lado, sólo se dispone de tres medicamentos que hayan demostrado actividad estadísticamente significativa en estudios clínicos”, asegura el doctor Manuel Hidalgo, profesor de Oncología en la Universidad Johns Hopkins de EEUU y responsable del Centro Integral de Oncología Clara Campal (CIOCC), integrado en el Hospital Madrid Norte del Grupo Hospital de Madrid, que participó en el II Aula Abierta Multidisciplinar en Tumores Gastrointestinales: “Evolución y Nuevas Perspectivas en el Tratamiento de Tumores Gastrointestinales”, celebrado recientemente en Palma de Mallorca (26-27 de octubre).

 

El diagnóstico de esta enfermedad es tardío para la mayoría de los pacientes. “Los casos más afortunados, que son detectados a tiempo, se dan en personas cuyo tumor se localiza en la cabeza del páncreas, muy cercano a la vía biliar, con un cuadro que se llama ictericia obstructiva de tal modo que el aspecto amarillento del paciente hace las veces de señal de alarma. Esta obstrucción que delata la enfermedad no implica que el tumor revista un gran tamaño. En cambio, si está más distante de la zona biliar, la obstrucción es más tardía y la detección a tiempo es muy difícil”, explica el doctor Hidalgo.

 

Un nuevo tratamiento

 

La cirugía es el único tratamiento con finalidad curativa, una opción a la que sólo son candidatos el 20-25% de pacientes en el momento del diagnóstico. En el resto de casos se utiliza quimioterapia y radioterapia para hacer que el paciente sea operable, objetivo que rara vez se consigue. Los pacientes reciben entonces quimioterapia paliativa para ampliar la supervivencia. Además, como indica el doctor Hidalgo, el de páncreas es un tumor con una alta tasa de recaídas. “De ese 20-25% de pacientes que están en condiciones de ser operados, el 80% vuele a manifestar la enfermedad al cabo de un año o año y medio. El pronóstico, entonces, es peor que la primera vez”.

 

Teniendo en cuenta estos datos de reaparición del cáncer, sólo un 4% consigue superar finalmente este proceso oncológico. El doctor pone como ejemplo de su elevada mortalidad un dato de Estados Unidos: “a pesar de que el cáncer de páncreas es ocho veces menos común que el de mama en EE.UU., produce prácticamente el mismo número de muertes. Además, se estima que en cuatro o cinco años provocará más fallecimientos que el de pecho”.

 

El tumor de páncreas se caracteriza por ser muy resistente a la medicación. “No se sabe muy bien por qué, aunque sí se sabe que tiene alterados de forma casi universal algunos genes, como el K-RAS,  P-16 y P-53, que son muy importantes en la pérdida de sensibilidad a muchos fármacos, entre ellos, los más relevantes”.

 

Según este experto, la aprobación este año de erlotinib, una terapia biológica que actúa de forma distinta a la quimioterapia, es la noticia más importante producida en los últimos diez en materia de tratamiento. “Hasta ahora disponíamos de la gemcitabina, cuya eficacia era muy limitada: con este medicamento se consigue que el 18% de los pacientes continúe vivo al cabo de un año. La llegada de erlotinib permite ampliar ese porcentaje a un 25-26%. Aunque sean mejorías que pueden parecer discretas, cuantas más opciones terapéuticas estén disponibles, más posibilidades tiene el paciente de seguir vivo más tiempo”.

 

En los pacientes con cáncer de páncreas la calidad de vida es una prioridad que erlotinib contribuye a mejorar por toxicidad manejable y su cómoda administración oral que permite al enfermo tomarse la medicación en su propio domicilio.

 

La combinación de erlotinib más gemcitabina está ya autorizada en 15 países de América y Australia. En nuestro país el Ministerio de Sanidad y Consumo autorizó el uso el pasado mes de julio, en combinación con gemcitabina, para el tratamiento del cáncer de páncreas metastásico. En España está comercializado por los laboratorios Roche con el nombre de (Tarceva®) en dosis recomendada de 100 mg. Asimismo este fármaco está aprobado por la FDA y la Unión Europea para tratar el cáncer de pulmón no microcítico localmente avanzado o metastático tas el fracaso de al menos una pauta previa de quimioterapia

 

El cáncer de páncreas en cifras

 

En 2002, se diagnosticaron 78.000 nuevos casos en Europa, con una tasa de mortalidad de unas 82.000 personas al año. Su tratamiento resulta complicado por ser un tumor que se hace pronto resistente a los efectos de la quimioterapia y la radioterapia y tiende a diseminarse rápidamente a otras partes del cuerpo. De hecho, se trata del sexto tumor que más muertes provoca en Europa y el de mayor mortalidad a un año. Se estima que en 2007 se detectará esta enfermedad en 1.630 españoles, en la mayoría de los casos en fase avanzada. Como factores de riesgo, los especialistas destacan el tabaquismo como el condicionante ambiental de mayor importancia. Se calcula que en uno de cada diez casos aproximadamente existe un componente hereditario. 

 

Tarceva®

 

Erlotinib es una molécula pequeña diseñada para actuar sobre la vía activada por el  receptor del factor de crecimiento epidérmico humano (HER1/EGFR), uno de los principales factores involucrados en el crecimiento celular en diferentes tumores sólidos. El receptor HER1, también conocido como EGFR, es un componente clave de la vía de transmisión de señales en la formación y el crecimiento de numerosos tipos de cáncer. El fármaco bloquea el crecimiento de las células tumorales al inhibir la actividad tirosina-quinasa del HER1 y, por tanto, la transmisión de señales dentro de las células.

 

Roche

 

Roche, cuya sede se halla en Basilea (Suiza), es una compañía internacional líder del sector de la salud en las áreas farmacéutica y diagnóstica, que prioriza la investigación. Como compañía biotecnológica mayor del mundo, innovadora de productos y servicios para la detección precoz, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, Roche contribuye desde distintos frentes a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas. Para más información sobre el Grupo Roche, consúltese de dirección de Internet (www.roche.com).

 

*Para más información: PLANNER Media. T. 91 787 03 00
(Luis Pardo / María García de Ceca)