CECU presenta los resultados del estudio


Un solo comercio puede emitir una tonelada de CO2 al mes si mantiene las puertas abiertas con la climatización en marcha Unos meses de climatización con las puertas abiertas pueden hacer que una tienda derroche la energía suficiente como para emitir varias toneladas de CO2, principal causante del cambio climático. En Valencia se celebra estos días el 27º plenario del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU.




 

CECU presenta los resultados del estudio

La Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) ha presentado esta mañana los resultados del estudio “Mentes abiertas, puertas cerradas”, un proyecto subvencionado por el Ministerio de Medio Ambiente, con el que se pretende hacer un llamamiento a los comercios para que no derrochen la energía de su climatización manteniendo las puertas abiertas.

 

El estudio se ha realizado durante los meses de verano en zonas comerciales del centro de cuatro grandes ciudades españolas (Madrid, Zaragoza, Valencia y Sevilla) y de tres poblaciones que acogen cada año a un gran número de turistas (Torremolinos, Marbella y Benidorm), midiendo en cada local que tenía las puertas abiertas, a pesar de tener conectado el aire acondicionado, la temperatura de la calle y la del interior del comercio, para calcular el consumo de energía de cada local y su equivalencia en emisiones de CO2.

 

Uno de los datos más relevantes que se han obtenido de este estudio es el hecho de que un único comercio sea capaz, sólo en los meses de verano, de emitir a la atmósfera más de una tonelada de CO2 al mes a base de derrochar la energía con las puertas abiertas. Si el total de comercios en España se acerca al millón de tiendas[1] imaginemos lo que ocurriría si todos decidieran mantener las puertas abiertas y la refrigeración en marcha. Además, el mero hecho de cerrar las puertas ahorraría a las tiendas un 75% de su factura eléctrica.

 

Estas cifras nos dan una imagen de la relevancia que este gasto innecesario tiene en el cambio climático y en el incumplimiento por parte de nuestro país de los objetivos del Protocolo de Kyoto. En este sentido, como parte de las actividades del proyecto, se remitirá una carta a cada uno de los comercios analizados en la que se les comunicarán los datos de su local y lo que estos significan como ineficiencia energética y en emisiones de CO2, adjuntándoles también una explicación sobre lo que supone el cambio climático y el Protocolo de Kyoto e información sobre el Pacto Mundial de las Naciones Unidas.

 

La parte positiva, según se ha destacado en la presentación del estudio, es que “el coste que tiene para los comercios el utilizar la energía de una forma mucho más eficiente y sostenible es cero: sólo tienen que cerrar las puertas” de su local. Por lo tanto, “no hay excusas”. Todo ello teniendo en cuenta, además, que en una encuesta realizada por CECU sobre los motivos por los que un consumidor elije un local determinado para tomar algo o hacer sus compras,

 

los ciudadanos nunca mencionan el hecho de que las puertas estén abiertas entre sus preferencias,

 

Valencia acoge esta semana el 27º plenario del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU, en el que se aprobará el documento de base para la estrategia a seguir tras la aplicación del Protocolo de Kyoto. En este sentido, AVACU-CECU mantiene su compromiso con todo lo que se pueda aprender y aportar para conseguir un medio ambiente más saludable y sostenible. En definitiva, lo que se pretende con este proyecto es, por un lado, solicitar a las tiendas que inviertan la tendencia y comprendan que buena parte de los ciudadanos valorarán positivamente cualquier detalle que muestre sensibilidad medioambiental y, por otro, a los ciudadanos que demanden a los comercios de su ciudad que dejen de derrochar energía y mantengan sus puertas cerradas.