LA UNIÓN DE CONSUMIDORES SOLICITA LA RETIRADA DE UN ANUNCIO DE UN TELÉFONO MÓVIL, POR CONSIDERAR QUE PROMUEVE LA VIOLENCIA


La Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana ha solicitado a la empresa MOTOROLA, la cesación de la publicidad que realiza de su terminal telefónico -Motorola Rar2- en distintos canales de televisión.




 

LA UNIÓN DE CONSUMIDORES SOLICITA LA RETIRADA DE UN ANUNCIO DE UN TELÉFONO MÓVIL, POR CONSIDERAR QUE PROMUEVE LA VIOLENCIA

Concretamente el anuncio consiste en una pareja de jóvenes, que sin mediar palabra en una estación de metro, comienzan a  agredirse utilizando el teléfono móvil como si fuese una navaja. Luchando uno contra otro con una agresividad completamente gratuita, y sin que tenga que ver con la publicidad de un terminal telefónico. De hecho el slogan del anuncio habla de lo “tremendamente afilado” del móvil.

 

Desde la Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana, entendemos que este tipo de publicidad genera más agresividad y violencia, y además dado que puede emitirse a cualquier hora, los menores pueden confundir esta publicidad con lo que debiera ser la normalidad. Puesto que no se aclara nada en el anuncio, como que es ficción publicitaria o alguna aclaración para los menores de no repetir este tipo de conductas.

 

Por todo ello, la Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana ha ejercitado el derecho que como asociación de consumidores le otorga la Ley General de Publicidad a solicitar la acción de cesación de publicidad por considerar que dicha publicidad es ilícita y lesiva para los consumidores y especialmente lo pudiese ser para los menores espectadores de dicha publicidad.

 

Dicha acción se solicita al amparo de lo dispuesto en los artículos 15, 18 19 y 20 de la Constitución Española, Gasí como el artículo 3 de la Ley general de Publicidad de 11 de noviembre de 1988, y conforme con el artículo 26 de la Ley General de Publicidad.

 

Entendemos que estos hechos corresponden a una publicidad ilícita que atenta contra la dignidad de las personas así como su integridad física por cuanto promocionan  actitudes y comportamientos violentos, contrarios a  valores positivos y  a la dignidad de las personas.

 

En opinión de Ana Herce, Secretaria General de la Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana, “este tipo de publicidad que promociona la violencia y normaliza actitudes agresivas, debiera ser vigilada muy de cerca, tanto por los Organismos de control de la Publicidad como por el Defensor del Menor”