Oliva ha vivido con total esplendor las fiestas de Moros y Cristianos de 2005.


Oliva ha vivido con total esplendor las fiestas de Moros y Cristianos de 2005. Unas fiestas que no sólo han congregado a una importante cantidad de turistas y visitantes en los desfiles y actos de conquista y reconquista, sino que además han vivido toda una serie de novedades importantes como el desfile infantil o la aparición de una nueva comparsa cristiana, eso sin tener en cuenta que por primera vez en la historia de las fiestas olivenses, una mujer era la capitana del bando cristiano. Carlos Canet, como presidente de la Junta de Moros y Cristianos de Oliva se ha mostrado muy satisfecho con el resultado de las fiestas, y en una valoración previa ha asegurado que la atención del público ha respondido a las expectativas de la organización. También ha destacado el éxito de la desfilada infantil, aunque ha asegurado que hasta el próximo jueves no se va a reunir la Junta y por tanto no se puede entras a realizar una valoración más pormenorizada.




 

Oliva ha vivido con total esplendor las fiestas de Moros y Cristianos de 2005.

El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Oliva, Vicent Sabater ha presentado una moción en contra del artículo "Hablemos de familia" que aparecía en la hoja parroquial "Aleluya" el pasado 12 de febrero y que hacía referencia a la violencia de género.

En el citado artículo se señala que "La violencia, muchas veces con resultado de muerte, es condenable hasta en el caso de que hubiera una provocación verbal por parte de la víctima y debilidad por parte del agresor.

Sabater indica que es especialmente preocupante que este artículo, que según el autor había pasado todos los controles, se difunda en la publicación valenciana de mayor difusión, teniendo en cuenta que la Comunidad Valenciana es la tercera en cuanto a los casos de vilencia de género.

Así, el PSPV ha manifestado mediante esta moción al Arzobispo de Valencia su más firme rechazo a la consideración de que la mujer es la provocadora de la violéncia y la atribución del delito a la debilidad del agresor.