La polémica compra de una vivienda social


Los diferentes partidos tachan de precipitada la decisión del gobierno de comprar un inmueble a una mujer de Gandia para después alquilárselo a un precio más bajo. Tanto el PP como el Bloc se han quejado de que ésta haya sido una medida social que se ha realizado sin haber presentado primero unas bases fijas para que cualquier ciudadano también tenga la opción de beneficiarse. El gobierno salía acto seguido en rueda de prensa, junto con la afortunada, para esclarecer todas las dudas y sobre todo la principal: todos los ciudadanos que se ajusten a los requisitos podrán optar a la ayuda.




 

La polémica compra de una vivienda social

La aprobación de ayer en el Consejo de Administración de la compra por parte del ayuntamiento de Gandia de un inmueble a una mujer de 58 años con dificultades para pagar su hipoteca ha causado revuelo dentro de los diferentes partidos de la oposición.

 

La polémica compra de una vivienda socialHoy, el Bloc Nacionalista Valencià expresaba que ya que se trata de una medida social que lo que pretende es ayudar a una ciudadana dándole el piso en alquiler a un precio más bajo, el Bloc no iba a mostrarse en contra en la votación pero indicaba que no están de acuerdo con el proceder de la situación. Los nacionalistas manifestaban que el gobierno debería de haber dado a conocer primero unas bases públicas que permitan a cualquier ciudadano acogerse a esta medida para hacer de éste no un caso aislado sino un bien común de todos.

 

Por su parte, el PP apuntaba más o menos lo mismo que los nacionalistas. No obstante, los populares han sido más radicales en sus opiniones. Aunque también se mostraban a favor de la medida, no admiten que esta iniciativa se haya hecho sin la documentación previa ni posterior informativa y sin que existan unas bases declaradas ni unos criterios comunes. El PP alertaba así del peligro que ahora existe de que salgan más casos como los de la mujer agraciada o, incluso, en peores condiciones que ella que reclamen la misma medida y el ayuntamiento no pueda atender todas las solicitudes.

 

La polémica compra de una vivienda socialAdemás, el PP iba más lejos. En alusión a ciertos comentarios por parte del gobierno, el líder popular apuntaba que según lo que había escuchado parecía incluso que el ejecutivo fuera a pillar tajada incluso con este asunto. “Hemos oído en boca de un miembro del gobierno que el ayuntamiento no va a perder dinero, sino que incluso va a ganarlo”, comentaba Arturo Torró. El popular se mostraba escandalizado ante tales insinuaciones y criticaba al gobierno alegando que  sin esto fuera cierto, “no es digno de un consistorio hacer dinero de un drama social” y añadía: “las especulaciones no son propias de los ayuntamientos”.

 

Seguidamente salían a la palestra informativa el alcalde de la ciudad, José Manuel Orengo y su socio de gobierno, Fernando Mut para aclarar todas estas cuestiones. El ayuntamiento ha realizado, han dicho, una “experiencia piloto muy sencilla” con la adquisición de esta vivienda. No obstante, no tienen ningún inconveniente en que lleguen más solicitudes que demanden este servicio porque se trata de una medida social que el ayuntamiento inicia ahora, teniendo capacidad financiera para abordarlo. “El ayuntamiento tiene capacidad financiera para hacer de esta una medida universal. Con esto quiero decir que el ayuntamiento se va a implicar con cuantos casos surjan como éste”, anunciaba el alcalde.

 

Ante la pregunta de los requisitos necesarios para poder optar a estas ayudas, Fernando Mut explicaba que los demandantes han de estar en posesión de un piso de no más de 90 metros cuadrados, para que pueda ser catalogado como Vivienda de Protección Oficial, que el precio de la venta también se ajuste a los de VPO y una serie de condicionantes sociales más, como la evolución de la hipoteca del propietario y sus actuales condiciones sociales.

 

Así, y ajustándonos a estas bases, “hemos conseguido que la dueña del piso que el ayuntamiento ha adquirido pase de pagar una hipoteca de 750 euros mensuales a un alquiler de 150 euros”, manifestaba Mut.