Los propietarios de la Alqueria de Romaguera reclaman un compromiso político para conservar el inmueble


El Bloc Nacionalista Valencià de Gandia ha dado su apoyo público a la conservación de la centenaria Alqueria de Romaguera, condenada hoy por hoy a ser derruida. El Plan de Urbanización y Remodelación del barrio de Santa Anna, iniciado por el Instituto de la Vivienda, tiene previsto trazar una zona verde donde ahora se levanta el edificio. Los propietarios de la Alqueria están luchando para que sea declarada Bien de Interés Patrimonial. Los dos dueños recibirán por la expropiación de sus hogares algo más de 80.000 euros, según el justiprecio.




 

Los propietarios de la Alqueria de Romaguera reclaman un compromiso político para conservar el inmueble

Cuando se celebra el Día del árbol, el Bloc de Gandia ha mostrado su apoyo a la Alqueria de Romaguera, considerada por muchos un bien ecológico y cultural que debe ser conservado. Se trata de un edificio centenario que deberá ser derrumbado si se mantiene el actual diseño del Plan de Urbanización de Santa Anna trazado por el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA). Al día de hoy, los propietarios han pedido a título de particulares que la Consejería declare su hogar Bien de Interés Patrimonial. Mientras se resuelve esta cuestión, los residentes de la Alqueria de Romaguera de Gandia han recurrido la suspensión cautelar del plan urbanizador.

El portavoz del Bloc Nacionalista Valencià de Gandia, Josep Miquel Moya, ha pedido a la administración autonómica y al Ayuntamiento que aunen esfuerzos para salvar el inmueble. Moya ha ofrecido las claves para una posible solución: desviar algo más de metro y medio el trazado del vial que hay proyectado en el plan urbanizador. Dicho cambio permitiría conservar la Alqueria dentro de la zona verde prevista sin necesidad de cambiar el diseño del PAI.

Por otra parte, la expropiación de la Alqueria de Romaguera ofrece a sus dos propietarios trece y ocho millones de las antiguas pesetas respectivamente por el valor del inmueble. Una de las propietarias, Maria Dolores Romero Llorens, ha asegurado que el dinero no permitirá a los residentes comprar una nueva vivienda, y que además supone un ataque
“a la dignidad de las cuatro generaciones” de su familia que han vivido en la Alqueria (tras los Romaguera y los Jordà).

Según los agraviados, la destrucción del inmueble comportaría una agresión sentimental y cultural al edificio. Un informe técnico -así como la opinión del propio arquitecto del Pla Urbanizador de Santa Anna- avalan el valor històrico de la Alqueria. Además, el Ayuntamiento de Gandia incluyó el edificio en el Catálogo de Custodia de la ciudad por su posible interés a la hora de ser conservado.

Mientras se resuelve el futuro de la Alqueria de Romaguera, sus propietarios esperan que el Ayuntamiento presione para la defensa del inmueble y que la Generalitat sea sensible a su conservación. Según el Bloc, “la Alqueria ya forma parte del paisaje urbano e histórico de Gandia”.