LA VACUNACIÓN ES UNA DE LAS MEDIDAS CLAVE PARA MEJORAR LA SUPERVIVENCIA INFANTIL


Es la segunda medida preventiva que más vidas salva en todo el mundo. .Los avances que se han producido en la última década en el campo de las vacunas han permitido que cada año contemos con, al menos, una vacuna nueva en nuestro país. .Por el coste-beneficio que representan, la aplicación sistemática de las vacunas es la acción médica y sanitaria más rentable. .La viruela, el sarampión, la polio o la hepatitis B pueden pasar a engrosar la lista de enfermedades erradicadas o en vías de erradicación gracias a la vacunación universal.




 

LA VACUNACIÓN ES UNA DE LAS MEDIDAS CLAVE PARA MEJORAR LA SUPERVIVENCIA INFANTIL

En las primeras décadas del siglo XXI la viruela, el sarampión, la polio o la hepatitis B pueden pasar a engrosar la lista de enfermedades erradicadas o en vías de erradicación gracias a la vacunación universal. Esta práctica preventiva, calificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la más importante en materia sanitaria, posiblemente sea uno de los instrumentos que haya contribuido de manera más decisiva a promocionar la salud del niño. Y es que, “la vacunación, junto con la potabilización del agua, son los avances más extraordinarios y con mayor repercusión en la mejora de la calidad de vida y en la disminución de la morbi-mortalidad tanto en la población adulta como en la infantil. Nunca como hasta ahora, la frase prevenir es curar, ha sido mejor empleada”, asegura el profesor Alfonso Delgado, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

 

En las primeras décadas del siglo XXI “la viruela, el sarampión, la polio o la hepatitis B pueden pasar a engrosar la lista de enfermedades erradicadas o en vías de erradicación gracias a la vacunación universal”, asegura el profesor Delgado.

 

En la actualidad, el desarrollo de la investigación en biología general, bioquímica, inmunología y genética molecular está permitiendo avances espectaculares y nuevos enfoques en el diseño de las vacunas. De este modo, el reto actual pasa por perfeccionar las vacunas disponibles y, además de conseguir otras nuevas, poder combinar, en un futuro no muy lejano, algunas ya existentes.

 

El futuro de las vacunas

 

Vacunas poderosas y seguras, baratas y fáciles de elaborar, almacenar y administrar, que brinden inmunidad contra muchas enfermedades en una sola aplicación y que no necesiten refuerzos; hacia allí se dirigen las investigaciones actuales en vacunas que buscan nuevas formas de otorgar inmunidad. Así, se encuentra en desarrollo en la actualidad una vacuna que prevenga frente al meningococo B.

 

Las investigaciones actuales parecen definitivamente encaminadas al empleo de proteínas, especialmente vesículas de la membrana externa (OMV). Sin embargo, no se ha conseguido el preparado ideal. Las que mejor comportamiento han tenido han fallado principalmente en la protección de niños menores de cuatro años (una población fundamental) y en los casos esporádicos ocurrido fuera epidemias.

 

Otra de las vacunas infantiles que más expectación está causando es la que previene de la gripe por vía nasal. Los estudios de eficacia de esta vacuna de virus vivos atenuados en aerosol, han demostrado que previene la gripe en mayor medida que las vacunas convencionales inyectables. Por otro lado, la comodidad de su aplicación, en una vacuna que se tiene que administrar todos los años, la hace muy atractiva para la edad infantil. Según Enrique Bernaola, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, “es de esperar que pronto se pueda disponer de ella en Europa porque de esa manera será mucho más sencillo abordar la universalización de la vacunación de gripe en la edad infantil”.

 

La vacuna triple vírica -sarampión, rubéola y paperas- va a convertirse en los próximos años en una vacuna tetravírica que incluirá además la vacuna de la varicela, de manera que con una sola inyección se puedan suministrar los cuatro antígenos. “En un calendario ya de por sí  muy cargado en los dos primeros años de vida, el ahorro de pinchazos hace que las coberturas vacunales no se resientan y sigan en porcentajes muy elevados”, señala Bernaola.

 

La vacunación en el tercer mundo

 

Las vacunas cobran, si cabe, aún más importancia en los países en vías de desarrollo. Allí, “el que lleva vacunas, lleva vida”, asegura el doctor Alfonso Carmona, director del Instituto Hispalense de Pediatría, en Sevilla. Y es que en algunas zonas del mundo, una simple diarrea es la causa de un 80% de la mortalidad, mientras que en los países de nuestro entorno las complicaciones derivadas de esta no alcanzan el 1 por ciento. En este sentido, vacunas como la que hace frente a la infección por rotavirus, por ejemplo, podría evitar miles de muertes por esta causa en niños menores de cinco años. Vacunas como la que previne la meningitis, la fiebre amarilla, el tétanos, la triple vírica, el sarampión o la varicela podrían salvar miles de vidas en estas zonas del planeta.

 

La puesta en marcha de proyectos de cooperación por parte de muchos pediatras españoles en zonas en desarrollo supone una “pequeña ayuda” que consigue salvar muchas vidas. En este sentido, el doctor Carmona lleva tiempo colaborando con un proyecto en Costa de Marfil para levantar “varios microhospitales en los que se están implantando, entre otras medidas sanitarias, campañas de vacunación para la población infantil con gran éxito”, explica el doctor Carmona.

 

  

* Para más información: Gabinete de prensa de la AEP

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