COMUNICADO OFICIAL: DÉFICIT DE ESPECIALISTAS Y LA POSIBILIDAD DE RECUPERAR A 200 ESPECIALISTAS


Hasta hace pocos años, cuando uno decía que era pediatra, siempre había alguien que, de forma recurrente y poco original, bromeaba con que lo nuestro era una profesión "a extinguir" por aquello de la baja natalidad de la población española, por lo que se pensaba que nuestra especialidad tenía poco futuro.




 

COMUNICADO OFICIAL: DÉFICIT DE ESPECIALISTAS Y LA POSIBILIDAD DE RECUPERAR A 200 ESPECIALISTAS

Con la llegada de la inmigración y el repunte de la natalidad, cada vez hay más niños que necesitan una buena atención pediátrica. Una atención que nos ha posicionado como un país modélico en la salud infanto-juvenil dentro de los países más desarrollados.

En la actualidad tenemos planteado un gravísimo problema. Si antes no había niños, ahora lo que no hay son pediatras. La falta de planificación ante la nueva estructura poblacional que hoy tenemos en España ha dado como resultado que haya un marcado déficit de especialistas. Para algunos, la solución es muy simple: considerar que el niño es un adulto en miniatura y proporcionarles una atención a través de médicos de familia o médicos generales con poca o ninguna formación pediátrica. Para nosotros, los pediatras, así como para los padres y el resto de la sociedad, esta  solución no es de recibo, ya que no permite que los niños reciban una atención con el nivel y la calidad que siempre ha caracterizado a la asistencia pediátrica en nuestro país y cuyos resultados, son tan espectaculares como evidentes.

Creemos que se deben poner en marcha medidas urgentes para garantizar la salud de la población infantil española y que estas medidas pasan necesariamente por aumentar el número de pediatras en activo, aumentando el cupo de plazas de Pediatría en el MIR y retrasando voluntariamente la edad de jubilación. Se está jubilando de forma obligada, en muchas comunidades autónomas a pediatras con 65 años, con una extraordinaria experiencia y con deseos de seguir prestando sus servicios, tanto a nivel hospitalario como en atención primaria, sin tener jóvenes especialistas que puedan sustituirles. Hay que evitar la huída de profesionales a otros países (Portugal, Reino Unido, Francia, Escandinavia, etc.) haciendo más atractivo su trabajo en nuestro país y mejorando de forma significativa tanto las condiciones laborales, como económicas, que distan mucho de las que reciben en otros países de nuestro entorno económico y social.

En cualquier caso necesitamos soluciones inmediatas que remedien los problemas que hoy se están produciendo en muchos centros de salud y en muchos servicios hospitalarios de Pediatría. En 2002, se celebraron las pruebas para solucionar un vacío legal de la sanidad, el que afectaba a los MESTOS (Médico especialista sin título oficial), profesionales con experiencia que ejercían su profesión sin el refrendo de un título oficial. Casi doscientos MESTOS con experiencia en Pediatría no pudieron obtener su título de especialista en aquellas pruebas.

Hoy ante la falta de pediatras, mejor que traer de otros países, especialistas con una MESTOS una segunda oportunidad. Si es necesario, organicemos cursos de formación para que puedan acceder a las pruebas de capacitación en mejores condiciones y sólo los que las superen y demuestren una suficiente preparación puedan conseguir el título oficial de especialistas en Pediatría.

No olvidemos las autoridades sanitarias del Ministerio de Sanidad y Consumo están permitiendo la práctica profesional a especialistas médicos, extranjeros, cuya formación no está homologada. Además, nadie piensa evaluar la competencia de los mismos, ni siquiera su nivel de conocimiento de la lengua española.

Doscientos especialistas podrían mitigar, al menos en parte, el grave problema al que nos enfrentamos. Sería absurdo desperdiciar toda esta experiencia con argumentos corporativos, porque lo que hoy está en juego es la salud de los niños. 

Queremos enviar un mensaje a algunos dirigentes de la Pediatría de Atención Primaria (AEPap) que en su día se opusieron frontalmente y de forma despiadada a la incorporación de 700 MESTOS que superaron el examen diseñado por el Ministerio de Sanidad y Consumo a instancias de la Unión Europea y que ahora se lamentan de falta de Pediatras. Es el momento en que deben analizar lo inoportuno e insolidaria que fue su postura en aquel momento, para que no vuelvan a equivocarse y para que entre todos vayamos buscando poco a poco soluciones a la asistencia infanto-juvenil en España.

 

Comité Ejecutivo de la AEP

(Dres. A. Delgado, M. Casanova, C. Paredes e I. Polanco)