ESPAÑA SÓLO CUENTA CON UN CENTRO PARA EL DIAGNÓSTICO DE ENFERMEDADES METABÓLICAS RARAS


IV Reunión Nacional de Errores Congénitos del Metabolismo. Problemática del paciente con acidemia orgánica. Especialistas en EMR acuden a Bilbao para abordar la dificultad en el diagnóstico y manejo de los errores congénitos. Uno de cada 400 recién nacidos en nuestro país presenta una Enfermedad Metabólica Rara (EMR). Los expertos reivindican pruebas de screening neonatal para diagnosticarlas precozmente. Un diagnóstico neonatal podría detectar hasta 30/40 errores congénitos. En nuestro país sólo está establecido para dos de estas enfermedades, el hipotiroidismo congénito y la fenilcetonuria.




 

ESPAÑA SÓLO CUENTA CON UN CENTRO PARA EL DIAGNÓSTICO DE ENFERMEDADES METABÓLICAS RARAS

Los expertos reivindican pruebas de screening neonatal para diagnosticar precozmente las Enfermedades Metabólicas Raras (EMR). Estas enfermedades, que afectan a uno por cada 400 recién nacidos, se producen por un trastorno genético (cuando la misma mutación genética se da en ambos progenitores) que altera la función de distintas vías metabólicas. Aunque poco frecuentes, existe una gran variedad de ellas, lo que dificulta aún más su diagnóstico. En la actualidad, España sólo cuenta con un centro para el diagnóstico neonatal expandido de las EMR, ubicado en Santiago de Compostela. Todos estos aspectos han sido abordados hoy en el marco de la IV Reunión Nacional de Errores Congénitos del Metabolismo en el Hotel Ercilla de Bilbao, a la que han acudido especialistas de todo el país y que ha contando con el patrocinio de los laboratorios Mead Johnson.

 

El coordinador de la reunión, el profesor Pablo Sanjurjo, de la Unidad de Enfermedades Metabólicas del Hospital de Cruces de Bilbao, afirma que el principal problema que existe en relación a estas enfermedades es precisamente que no se realice un diagnóstico en el momento del nacimiento. “Con la implantación del screening neonatal -añade- se podría llegar a detectar hasta 30-40 enfermedades de este tipo en el momento del nacimiento. Lo que hace posible que el niño reciba un tratamiento adecuado desde las primeras semanas de vida y que se evite, por tanto, que acabe desarrollando otras complicaciones renales, neuronales, e incluso que precise un trasplante hepático”.

 

Dificultad en el diagnóstico

Actualmente el diagnóstico precoz es el arma más eficaz frente a estas enfermedades, que en la mayoría de los casos son mortales o producen muchas secuelas si no se tratan adecuadamente. “Todo ello depende de que el pediatra tenga la sensibilidad y la formación adecuadas para sospechar que puede tratarse de una enfermedad metabólica. Suele ser preciso consultar con un especialista en este tipo de enfermedades, que será el que realice el diagnóstico definitivo e indique el tratamiento. Existe la dificultad añadida de que la metodología utilizada para confirmar el diagnóstico es compleja, por lo que existe una alta tasa de infradiagnóstico”, señala el profesor Sanjurjo.

 

Si el niño presenta una acidosis metabólica (alteración del equilibrio ácido-básico del cuerpo, que ocasiona acidez excesiva en la sangre), un problema respiratorio o neurológico que no responde a una causa conocida, inmediatamente se tiene que remitir al especialista, que a través de pruebas de laboratorio específicas confirmará el diagnóstico. “Muchas veces”, afirma este experto, “el niño nos llega en un estado muy avanzado de la enfermedad, con un pronóstico grave, que se podría haber evitado con la detección neonatal”.

 

Necesidad de centros especializados de referencia

Tanto los expertos como los afectados llevan tiempo solicitando la necesidad de que existan centros clínicos de referencia. Son enfermedades que requieren un abordaje multidisciplinar por afectar a distintos órganos, pero la detección y manejo de estos niños debería realizarla un equipo especializado en estas patologías.

 

Aunque en España desde hace 25 años están implantados dos programas de screening neonatal, para el hipotiroidismo congénito (la disminución de la producción de la hormona tiroidea en un recién nacido) y la fenilcetonuria (el organismo no puede metabolizar el aminoácido fenilalanina en el hígado), aún siguen existiendo otras 20/30 errores congénitos raros para las que no se aplican. “Esto es precisamente lo que pedimos para todas estas enfermedades. Tenemos la esperanza de que ahora que está de moda hablar de las enfermedades raras, quizás sea un buen momento para reivindicar esta necesidad a las administraciones”, insiste el profesor Sanjurjo.

 

Desamparo de los padres

Es frecuente que los padres con niños con EMR se sienten desamparados en esta situación, bien porque no cuentan con especialistas en estas enfermedades en su lugar de residencia o incluso por el estricto control dietético que deben seguir estos niños. Para el profesor Sanjurjo, es clave que los padres cuenten con el asesoramiento y apoyo tanto de psicólogos como de expertos en nutrición y dietética.

 

Respecto al tratamiento de las EMR, en la mayoría de los casos, además de una dieta especial deben seguir un tratamiento farmacológico. “Será una terapia individualizada en función del tipo de enfermedad y del aminoácido que esté bloqueado en cada caso”, concluye el profesor Sanjurjo.