DEBATES


Cuando arribamos al ecuador de la campaña electoral y a su punto más álgido, los candidatos afilan sus armas y perfilan sus estrategias de cara a los últimos definitivos debates públicos que acabarán por ganar a los indecisos y decantar así mayoritariamente la balanza de este sector hacia uno u otro lado. Lo mejor está por venir. Los líderes nacionales de los principales partidos, Rajoy y Zapatero, ultiman la que en los próximos días será su revancha dialéctica televisiva ante millones de espectadores votantes. Pero no sólo los principales candidatos a presidente del Gobierno debatirán en la pequeña pantalla. También algunos de aquellos que optan en las 54 provincias a los escaños de diputado y de senador -y en el caso de Andalucía, a diputado autonómico- los más importantes, los cabeza de lista, preferentemente. Incluso los líderes regionales y locales se enfrentarán en serios debates.




 

DEBATES

No, no es una epidemia ni una moda, aunque lo parezca. Se trata de debatir entre candidatos los programas electorales explicando al pueblo cuales son sus promesas a cumplir caso de ser elegido. Creo que son más necesarios los debates que los mítines. Toda piedra hace pared, todo suma y todo hace falta pero a tenor de los datos de audiencia, se demuestra que el debate ZP versus Rajoy y viceversa fue líder en número de espectadores. Por contra, para llenar los pabellones de los mítines, los partidos despliegan gran esfuerzo de movilización con la limitación del aforo del local elegido, la motivación y el arrastre de militantes, curiosos y simpatizantes mediante el bus, el bocadillo y la bebida. El debate televisivo no tiene tales limitaciones y su audiencia resulta súper millonaria en espectadores. Allí, sin el fervor de las masas de acólitos y sin el ambiente propicio, los candidatos se han de superar así mismos para convencer al público que cómodamente les sigue en sus hogares.

Imagino que en muchas ciudades del Estado se realizarán debates entre los principales candidatos durante los últimos días de campaña electoral, antes de que ésta concluya. No sólo ha de ser cosa de los jefes ZP y Rajoy. Los aspirantes locales y provinciales a senadores y diputados también tienen mucho que decir a los ciudadanos y en sus correspondientes circunscripciones electorales y municipios de residencia. A los votantes de cada ciudad y provincia les interesa. En la Comunidad Valenciana, se empieza a echar en falta un cara a cara entre PSPV y PPCV, entre Fernández de la Vega y Esteban González Pons o entre cualesquiera de los principales candidatos en puestos de salida de ambos partidos.

En Elche, no está muy claro que se vayan a enfrentar en un debate televisivo local de a dos, los candidatos ilicitanos Carlos González por el PSOE y Mercedes Alonso por el PP. El aspirante socialista ha reiterado en varias ocasiones y en tono retante, la necesidad de debatir únicamente con la portavoz popular sin obtener respuesta.  No basta con un encuentro entre los titulares de varias candidaturas. Aunque el bipartidismo tiene sus aspectos negativos para con las minorías, es una realidad y una necesidad que los dos mayoritarios debatan entre sí aparte de debatir los restantes candidatos La verdad es que no es suficiente con una mesa redonda con los demás partidos, con varios o con todos.

Si se realizara dicho debate, conociendo el perfil de los candidatos, me atrevería a augurar que resultaría atractivo y aconsejable de ser presenciado. El encuentro, todo un 'derby' local, parafraseando este término futbolístico, sería propio de dos colosos que no tienen pelos en la lengua. Y digno de todos los ilicitanos, que se merecen toda la confianza y las explicaciones de ambos aspirantes. Ojalá pudieran debatir mucho, pero eso sí, sin crispación, sin insultos, con buenas formas y en buena lid.

Josep Esteve Rico Sogorb (Elche)

Escritor, blogger y periodista (articulista-columnista)

 
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