Unión Valenciana hace su balance de 2004


Por su parte, Pepe Salazar como portavoz de Unión Valenciana, también ha hecho su valoración de 2004. Oliva, dice, está paralizada, no avanza, tiene una gestión lenta y sufre falta de ideas. Acusa al Gobierno de estar instalado en una mayoría absolutista y de no dialogar con el resto de partidos políticos del consistorio sobre temas importantes para la ciudad. Salazar ha comenzado hablando de infraestructuras, un tema que está todavía muy lejos de convertirse en realidad. En lo que respecta a la economía, y contrariamente a lo que afirma el señor Sabater, Salazar afirma que ha aumentado la presión fiscal sobre los ciudadanos, los cuales han visto aumentar sensiblemente sus impuestos. A esto hay que sumar la falta de seguridad ciudadana. Hay pocos policías locales ocupándose de proteger a los ciudadanos, lo que ha incrementado la sensación de intranquilidad entre la gente. Habría por tanto que aumentar el número de efectivos destinados a este aspecto. Todo esto, sumado a temas como las ordenanzas sobre la posesión de animales, la mala situación que atraviesa la agricultura, el excesivo ruido que hay en la ciudad y la supuesta ilegalidad en la adjudicación de los chiringuitos, hacen que Unión Valenciana estime que el Gobierno no ha estado ágil en su gestión. No obstante, Salazar confía en que 2005 sea un año más prolífico y fructífero para la ciudad. En lo que respecta a la delegación de industria que rige Salazar, este ha sido un año intenso lleno de gestiones importantes para la ciudad. Todavía queda mucho por hacer, pero el concejal seguirá trabajando con entusiasmo en pro de Oliva.




 

Unión Valenciana hace su balance de 2004

La comisión de hacienda, reunida en la jornada de ayer en la ciudad de Oliva, decidió con los votos a favor del PSOE y el BLOC y en contra de UV y PP, continuar adelante con el proceso de reversión de los terrenos cedidos en su día  a la Fundación TECSAL para la construcción del Centro Ecuménico.

La decisión, según el alcalde Salvador Fuster, se ha tomado en base a un informe realizado por los técnicos municipales, en el que queda claro que se han incumplido los plazos que en su día se marcaron para la construcción del edificio. Además Fuster ha asegurado que pese a las muestras de buena voluntad que de forma reiterada ha mantenido el consistorio olivense, sobre todo con las constantes prórrogas para seguir con el proceso de construcción del edificio, el comportamiento del Arzobispado y la Fundación no ha sido ni con mucho, el mejor. Una actitud que el alcalde asegura no ha dado opción a una posible solución.

Desde el Arzobispado hay muchas cosas que no se entienden, como por ejemplo, que previa a la celebración de la comisión de hacienda, se filtrara a determinados medios de comunicación la resolución de las alegaciones, sin que el propio Arzobispado o la Fundación tuvieran conocimiento de las mismas. Otra de las cuestiones que no se entienden es la valoración que se ha realizado de los periodos legales y las posibles prórrogas, y en todo caso que no se haya tenido en cuenta el progreso que el Centro supondría, tal y como reconocieron todos los grupos políticos en el momento de anunciarse el proyecto, para la ciudad de Oliva. El Arzobispado, asegura seguir apostando por la línea del diálogo, esperando que el consistorio no tome una decisión irreversible que perjudique a los intereses generales del municipio, y sobre todo ha dejado claro que piensa recurrir hasta el último momento para que el Centro y Templo Ecuménico sea finalmente una realidad.

A pesar de todo, el proceso parece que podría haber entrado en una fase ya irreversible, pese a que el propio Fuster aseguraba a este diario, que en la próxima semana se va a encargar al portavoz del PSOE mantener una reunión con  Vicente Sastre, para intentar llegar a acuerdos o como mínimo mejorar las relaciones con la Fundación.