En el pleno de diciembre del ayuntamiento de Oliva se expusieron dos mociones conjuntas presentadas por todos los partidos del consistorio.


En el pleno de diciembre del ayuntamiento de Oliva se expusieron dos mociones conjuntas presentadas por todos los partidos del consistorio. La primera de ellas hacía mención a los efectos del maremoto que recientemente ha asolado el sur de Asia. Para intentar paliar esta situación, la moción propone: Manifestar su pesar por la catástrofe. Aprobar el compromiso para que las consignaciones presupuestarias destinadas a la promoción de países en vías de desarrollo se dediquen en 2005, principalmente a iniciativas encaminadas a paliar los efectos de la catástrofe. Solicitar del Estado y de la Comunidad Autonómica que adopten las medidas necesarias para ayudar a las poblaciones y países afectados. Y por último trasladar el acuerdo a la presidencia del Gobierno español y a la presidencia de la Generalitat Valenciana para su conocimiento y efectos oportunos, y al Ministerio de Asuntos Extranjeros para que haga llegar a los países afectados estas muestras de pésame. La segunda moción hacía referencia a la grave situación que atraviesan las explotaciones agrícolas. Una situación que se ha agravado con las lluvias y la ola de frío sufrida en los últimos días. La moción propone: Solicitar al Estado que declara el perdón del pago del impuesto sobre bienes inmuebles de Naturaleza Rústica al municipio de Oliva para el ejercicio 2005 y que compense al Ayuntamiento por la disminución de ingresos que esta medida le suponga. Y por último transmitir el certificado de este acuerdo a la Presidencia del Gobierno Español para su conocimiento y efector oportunos. En ambos casos se aprobó por unanimidad tanto la urgencia del procedimiento como el contenido de la moción.




 

En el pleno de diciembre del ayuntamiento de Oliva se expusieron dos mociones conjuntas presentadas por todos los partidos del consistorio.

La comisión de hacienda, reunida en la jornada de ayer en la ciudad de Oliva, decidió con los votos a favor del PSOE y el BLOC y en contra de UV y PP, continuar adelante con el proceso de reversión de los terrenos cedidos en su día  a la Fundación TECSAL para la construcción del Centro Ecuménico.

La decisión, según el alcalde Salvador Fuster, se ha tomado en base a un informe realizado por los técnicos municipales, en el que queda claro que se han incumplido los plazos que en su día se marcaron para la construcción del edificio. Además Fuster ha asegurado que pese a las muestras de buena voluntad que de forma reiterada ha mantenido el consistorio olivense, sobre todo con las constantes prórrogas para seguir con el proceso de construcción del edificio, el comportamiento del Arzobispado y la Fundación no ha sido ni con mucho, el mejor. Una actitud que el alcalde asegura no ha dado opción a una posible solución.

Desde el Arzobispado hay muchas cosas que no se entienden, como por ejemplo, que previa a la celebración de la comisión de hacienda, se filtrara a determinados medios de comunicación la resolución de las alegaciones, sin que el propio Arzobispado o la Fundación tuvieran conocimiento de las mismas. Otra de las cuestiones que no se entienden es la valoración que se ha realizado de los periodos legales y las posibles prórrogas, y en todo caso que no se haya tenido en cuenta el progreso que el Centro supondría, tal y como reconocieron todos los grupos políticos en el momento de anunciarse el proyecto, para la ciudad de Oliva. El Arzobispado, asegura seguir apostando por la línea del diálogo, esperando que el consistorio no tome una decisión irreversible que perjudique a los intereses generales del municipio, y sobre todo ha dejado claro que piensa recurrir hasta el último momento para que el Centro y Templo Ecuménico sea finalmente una realidad.

A pesar de todo, el proceso parece que podría haber entrado en una fase ya irreversible, pese a que el propio Fuster aseguraba a este diario, que en la próxima semana se va a encargar al portavoz del PSOE mantener una reunión con  Vicente Sastre, para intentar llegar a acuerdos o como mínimo mejorar las relaciones con la Fundación.