Entre marzo y abril


Cuando aún resuenan los últimos ecos de las marchas fúnebres y las saetas, recordamos que la Semana Santa llegó a su fin tras vivirse plenamente con unos largos días de Pasión, Dolor y Gozo. Unos días además, dominados por fuertes vientos y lluvias y culminados por una reducción importante de accidentes mortales en carretera.




 

Entre marzo y abril

Es hora de que las cofradías y hermandades hagan balance y análisis de la reciente Semana Santa, extrayendo conclusiones para seguir mejorándola cada año y mantener la esperanza de que en la próxima el tiempo acompañe totalmente por aquello del mayor lucimiento y esplendor posibles. Así que, hasta el año que viene, 2009, en que la Semana Santa no será tan tempranera ni coincidirá con otras fiestas como las Fallas y San José.

Tras el paréntesis minivacacional semanasantero vuelve la normalidad cotidiana diaria en todos los aspectos produciéndose noticias relevantes especialmente en política. A las especulaciones, contactos de negociaciones y 'quinielas' ministeriales del próximo gobierno de Zapatero y la formación del Congreso -aunque Bono asegure que no va a decir ni "mú", el tema se las trae, con catalanes y vascos en su contra, mayormente- hay que sumar hechos sociales que nos han conmocionado como el asesinato de Mari Luz y todo lo relativo a su presunto pederasta homicida, asunto que deja en tela de juicio al sistema judicial por posibles "garrafales" fallos que permitieron que el acusado anduviera suelto y libre. Injusto e increíble.

Pero hay más desaguisados: la realización de una proyección powerpoint de Carod-Rovira en la que muestra el camino hacia la independencia de Catalunya o su ambición de ser candidato a presidente de la Generalitat renunciando a encabezar su partido, la ruptura de las negociaciones entre funcionarios de Justicia -que reclaman justas y necesarias mejoras- y el Ministerio , las huelgas de médicos que piden más tiempo de atención a sus pacientes, el tiroteo a una patrulla española en Afganistán -me da igual que estén en misión humanitaria, sobran allí, deben volver- las subidas de los carburantes con incremento en la bombona de butano, el anuncio de los expertos financieros que auguran un empeoramiento económico, las sentencias del caso "Gescartera" con prisión para los imputados e indemnizaciones a afectados que deberán pagar entidades bancarias; entre otros muchos casos.

La impresión es que la crispación no ha desaparecido y que todo sigue de la misma manera o casi igual que antes de Semana Santa: los políticos andan a la greña tirándose los trastos a la cabeza. Y tendremos más de éstas, seguro. Verguenza de políticos...

Menos mal que entre tanta polémica política nos quedan cosas positivas como la reciente victoria de la selección absoluta de fútbol contra Italia -los chicos de la "Sub-21" también ganaron por goleada- el sensible y solidario apagón mundial por el cambio climático y el ahorro energético, la emocionante carrera del circuito de Jerez, el histórico logro médico en España de extirpar un riñón enfermo a través de la vagina, el concierto del mítico y legendario Chuck Berry en Castellón, la nueva serie televisiva sobre becarios, la reducción del número de divorcios, la botadura de un barco de biodiésel que pretende lograr el record de la vuelta al mundo, la nueva dedicación del presidente del Congreso Manuel Marín como profesor universitario de cambio climático, el recuerdo entrañable en vida del guionista Rafael Azcona, la victoria de Nadal, el estreno triunfal de un barroco Plácido Domingo, la elección como académico de la RAE del cineasta Borau, la victoria del Betis sobre el Real Madrid, el nacimiento de la sobrina de la Princesa Letizia, el regreso televisivo de Sardá, los nuevos y revolucionarios hallazgos en Atapuerca o el hecho de que pronto se darán los 400 euros prometidos por Zapatero; por citar algunos ejemplos.

A todo ello, marzo electoral y semanasantero se nos va. Se acerca abril. Esperemos que no sea "un mes cruel" (por contradecir a T.S. Eliot) y que aporte sentido común a los políticos.Que nos traiga, lluvia, mucha lluvia para mitigar la sequía; salud, trabajo, paz y economía.

Y como canta Juan Luis Guerra: 'ojalá que llueva café en los campos'. En marzo, en abril. Siempre.

Josep Esteve Rico Sogorb
Escritor, blogger, articulista
Elche

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