Oliva aprueba sus presupuestos con la abstención de UV y los votos en contra del PP


Con motivo de la presentación de la pasada semana de los presupuestos generales para Oliva de 2008, la ciudad celebraba ayer sesión plenaria extraordinaria. Finalmente, y con un presupuesto de 24.432.000 euros, la corporación municipal aprobaba sus presupuestos con la votación favorable de Bloc y PSOE, los votos en contra del PP y las abstenciones de Unión Valenciana.




 

Oliva aprueba sus presupuestos con la abstención de UV y los votos en contra del PP

La corporación municipal de Oliva celebraba ayer un plenario extraordinario con tal de aprobar los presupuestos generales de 2008. Un presupuesto que fue calificado por todos los grupos políticos como restrictivo y que provocó las duras críticas del PP. Para los populares éstos son unos presupuestos nada ambiciosos, que rebosan mediocridad, sobretodo en el capítulo de inversiones. Frank Soria puntualizaba además que éstos eran unos presupuestos claramente inflados en el capítulo de ingresos con previsiones irreales e hipotéticas.

 

El PP insistía que en el capítulo del gasto, los presupuestos eran muy restrictivos pero lo que les sorprendía era el aumento del 50% del sueldo de los concejales del consistorio.  Soria explicaba que esta era una situación que le parecía vergonzosa puesto que el concejal que estaba pidiendo que a los ciudadanos que se apretaran el cinturón con el presupuesto se iba a llenar el bolsillo de euros.

 

Por otra parte, el Bloc explicaba que aunque no son los presupuestos que esperaban comprendían que dada la situación actual de crisis en la construcción, éstos eran unos presupuestos razonables, realistas y prudentes, con lo que su sentido de la responsabilidad no podía ser otro que el de votar a favor ya que Oliva no podía continuar con un presupuesto prorrogado más tiempo.

 

Unión Valenciana manifestaba su voto en abstención puesto que consideraban que este presupuesto hará que a final de ejercicio el consistorio quede más endeudado que en 2003, ya que al igual que los populares, pensaban que los ingresos previstos eran irreales.

 

El concejal de Hacienda, Vicent Sabater, explicaba que los ingresos no eran ni fantásticos ni descabellados y que la deuda del ayuntamiento a día de hoy había mejorado en un 43% con respecto a 2003. Además y en referencia a la queja de los populares respecto al aumento de sueldo, Sabater aclaró que había una diferencia muy grande entre aumentar la partida y aumentar el sueldo a los concejales.