El Aguas de Valencia se impone al Melilla Baloncesto y consigue la salvación matemática


El resultado fue 84 - 64.




 

El Aguas de Valencia se impone al Melilla Baloncesto y consigue la salvación matemática

El Gandia Básquet disputará de nuevo la próxima temporada la Adecco Leb Oro tras la gran victoria ante el Melilla Baloncesto en un Pabellón Municipal que se quedó pequeño.

 

La afición no falló, una de los mejores entradas de la historia en el Pabellón Municipal de Gandia  reflejaban las ganas que hay de baloncesto en la ciudad y del interés que había despertado el encuentro. Los aficionados no fallaron, animando durante todo el encuentro, llevando en volandas al equipo y festejando a lo grande la permanencia al final.  El equipo no podía ser menos y tampoco falló.

 

El encuentro comenzó con un  inicio dubitativo del Gandia Básquet, un poco nerviosos por la responsabilidad que unido a la intensidad con la que salió Melilla, daban las primeras ventajas al equipo melillense (2-5). Por el Gandia , Jorge Jiménez era el único jugador que anotaba con facilidad.

 

No se encontraba cómodo el equipo local, que perdía con facilidad balones, pero el Melilla no estaba acertado. A mediados de cuarto, 11-10 en el luminoso. En los últimos minutos del cuarto aparecía Grunfeld para anotar tres triples consecutivos que daban las primeras rentas a los gandienses para llegar al final del primer cuarto con 23-18. Mientras en Zaragoza, el Hospitalet aguantaba al equipo local que se jugaba el ascenso a la liga ACB.

 

En el segundo cuarto, el Aguas de Valencia apretó en defensa y Grunfeld seguía con su increíble ritmo anotador  sin fallo, mientras Miller y Peterson se adueñaban completamente de la zona ante  los pívots melillenses. La diferencia iba en aumento, +7 faltando 6 minutos, 34-21 a falta de 3 minutos con tiempo de Olmos que veía impotente como Gandia empezaba a romper el encuentro. Tan sólo Ruiz y Ciorciari aportaban claridad en ataque. Al final del segundo cuarto, 44-31. En Zaragoza por entonces el CAI ganaba de 11, con lo que la salvación estaba mucho más cerca para el Aguas de Valencia.

 

El inicio del tercer cuarto fue definitivo, Alex Burgos con un triple mandaba la diferencia a 17 puntos a falta de 5 minutos para finalizar el cuarto. Melilla estaba desacertado en la línea de tres puntos y no dominaba una zona donde Southall estaba desaparecido ante los pivots locales. Al finalizar el cuarto, 65-44 para los locales, que ya festejaban la permanencia tras conocerse que el CAI vencía por 25 puntos.

 

Los últimos 10 minutos fueron de homenaje a la afición y a los jugadores que tanto han sufrido esta temporada. La diferencia llegaba a los 23 puntos, la afición estaba entregada y coreaba a unos jugadores que intentaban jugadas espectaculares. Melilla poco podía hacer ante tal vendaval de juego gandiense.

Al final del encuentro 84-64 y fiesta por todo lo alto en el pabellón.

 

Los jugadores se abrazaban, el cuerpo técnico con Víctor Rubio a la cabeza también, el  cava corría por la pista, la afición aplaudía sin parar. Hace apenas 7 partidos, el equipo estaba hundido a dos victorias de la permanencia. Esa noche, tras vencer 4 partidos de los últimos 6 disputados, el equipo estaba salvado, a falta de una jornada para la conclusión de la liga regular.