El Monasterio de la Valldigna acoge una muestra retrospectiva de Ribera Berenguer


El Monasterio de Santa María de la Valldigna acoge, desde hoy y hasta el próximo 4 de julio, la exposición retrospectiva 'Ribera Berenguer, 1953-2008', organizada por el Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana y con la colaboración de la Fundación Jaume II El Just.




 

El Monasterio de la Valldigna acoge una muestra retrospectiva de Ribera Berenguer

La exposición, que se exhibirá en l’Almàssera y en el recientemente inaugurado refectorio del Monasterio, ha sido presentada esta mañana por el director territorial de Cultura de Valencia, José Alfredo Pellicer, el Presidente de la Mancomunidad de la Valldigna, José Luis Ferrando Martí, el comisario de la exposición, José Garnería y el artista, Juan de Ribera Berenguer.

 

En total son 80 piezas que inciden en la evolución del valenciano Ribera Berenguer, un artista personal e independiente que se situó al margen de las modas mostrando a través de sus bodegones el paso del tiempo. Son paisajes del tiempo con sus desperdicios, basuras y cubos arrojados en descampados, pero con cromatismos fuertes y reales.

 

Los cuadros proceden de la colección particular del artista, así como del Museo de la Ciudad, de la Diputación de Valencia, de la Cámara de Comercio de Valencia, de la Autoridad Portuaria de Valencia y del Museo ‘Vicente Aguilera Cerni’ de Vilafamés.

 

Según el comisario de la muestra, José Garnería “Ribera Berenguer se enfrasca en la pintura y se abstrae del mundo exterior ofreciendo interpretaciones entre místicas e idealizadas con texturas y matices donde el concepto de luz es importante”.

 

El artista elige para sus bodegones e interiores cacharros, viejas escobas y objetos que otros tirarían a la basura y que él logra proyectar hacia el espectador para que puedan contribuir a su interpretación como obra abierta que es. Son objetos con una historia interior y unas vivencias que el artista conoce ya que conviven con él en su estudio y para el que tienen muchos significados, añoranzas y la humildad de algo inanimado que puede tener diversas interpretaciones.

 

Al margen de sus interiores Berenguer fija la mirada en la trama urbana de su ciudad natal de Valencia, pero a vista de pájaro. Se trata de obras de gran formato en las que de manera panorámica representa una realidad imaginaria a través de los años.

 

Para Garnería “Ribera Berenguer es un pintor que siempre ha vivido por y para el arte, sin concesiones de ninguna clase; no sólo es pionero en el empleo de la materia en el arte figurativo, sino un maestro desde sus inicios. Es así como convierte en belleza plástica los objetos representados, es la línea como elemento que comporta un orden intelectual en conjunción con el color que prima la libertad del artista, unido a la composición como síntesis del lenguaje pictórico”.