Xeresa restaurará un horno del siglo XVII


El ayuntamiento de Xeresa, continuando con su política de recuperación, conservación y difusión del patrimonio arqueológico, etnológico y cultural de la localidad, ha realizado una actuación sobre uno de los elementos más característicos del antiguo trabajo de los alfareros.




 

Xeresa restaurará un horno del siglo XVII

Las tareas se han desarrollado en la denominada Calle Rajolar, nombre que proviene de la intensa actividad alfarera de la partida. En esta zona se accedía, en época Moderna y Contemporánea, mediante un camino en zig-zag, para evitar por los carros la pronunciada pendiente, hasta que en la década de los años 70 del siglo XX se abrió la actual calle Rajolar, con la detección, en primera instancia, de una estructura de combustión u horno.

ésta, situada en el margen este creado con la nueva calle, debido a su deterioro por el paso del tiempo, fue mostrándose cada vez más, con su destrucción progresiva, hasta hoy.

 

Hasta hace escasos años todavía se mantenía en pie un horno de los de tipo Hofmann, característicos de principios del siglo XX, tipo de hornos de planta rectangular, con cuarto de cocción subterránea, que presentaba varias aperturas por las cuales se introducía el material. Este modelo de horno, muy frecuente en la zona de alfarerías de Oliva, con sus clásicas chimeneas como lanzas que rompen el cielo, fue el que sucedió a los denominados ‘forns moruns’, estructuras de combustión que servían para la producción de materiales de construcción, como tejas y baldosas, además de cerámica común de mesa y de cocina.

 

Con respecto a la documentación archivística y arqueológica, los documentos hablan de la existencia, desde al menos el año 1691, de un horno para cocer tejas y baldosas, en la zona de la Bailia, a escasas decenas de metros del horno de Xeresa, propiedad de los hermanos Blanquer, familia que formaba parte del contingente originario de la repoblación cristiana, efectuada a partir de la expulsión de los moriscos en 1609.

 

Asimismo, de finales del siglo XIX, año 1887, también se tiene constancia de la actividad alfarera de la zona, denominada “Mayorazgo”, con dos hornos de cocer mostradores y tejas.

Los restos arqueológicos son evidentes, por una parte con el mismo horno de la Calle Rajolar, y por otra por el hallazgo casual dentro del fondo del Museo Arqueológico de Gandia, de cerámicas típicas, con motivo de las labores de en la década de los años sesenta en el Mayorazgo.

 

Así pues, ante el avanzado deterioro de los últimos meses, el Ayuntamiento de Xeresa, con el asesoramiento técnico y científico del arqueólogo Emili Moscardó Sabater, y con el permiso de la familia propietaria de los terrenos, ha efectuado la construcción de un margen de contención, al estilo tradicional y con obreros especializados, para evitar que se llene de arena salvaguardarlo hasta la futura reordenación urbanística de la zona y consecuente actuación arqueológica sobre esta particular y histórica parte de la actividad ancestral de Xeresa.