El Gobierno de Oliva acusa al anterior ejecutivo del mal estado actual del paseo marítimo


El Gobierno de Oliva ha respondido a las declaraciones del portavoz del grupo Unió Valenciana, Pepe Salazar, sobre el estado del Paseo Marítimo de l’Aigüa Blanca. El ejecutivo local ha señalado al anterior Gobierno popular para justificar “las muchas deficiencias que ha sufrido el paseo en su corto periodo de vida” pero ha evitado explicar a qué se debe el precario estado general de las infraestructuras al día de hoy.




 

El Gobierno de Oliva acusa al anterior ejecutivo del mal estado actual del paseo marítimo

 En relación a que las palmeras del paseo hayan sido arrancadas, el concejal portavoz Vicent Sabater y el concejal de Playas Pau Pérez han asegurado que “estaban muertas” sin explicar el porqué. El viernes, el regionalista Salazar había aludido a “la dejadez en el mantenimiento de los árboles y jardines del paseo” para denunciar que habían muerto 36 de las 54 palmeras que decoraban la playa de Oliva.

Sin embargo, Vicent Sabater se refirió simplemente a que “las palmeras han sido arrancadas por la sencilla razón de que estaban muertas” y luego ha señalado que “serán transplantadas en pocos días gracias a un convenio con la demarcación de costas del Estado”. El regidor Sabater ha remarcado que la delegación de obras y servicios de Oliva “está trabajando en el mantenimiento y embellecimiento de los barrios marítimos de la localidad”.

El nacionalista Pau Pérez se ha referido al Paseo de l'Aigüa Blanca como “una playa galardonada con la Q de calidad y con  la bandera azul a sus aguas limpias” y que el verano pasado recibió “importantes inversiones municipales como por ejemplo 1.200 metros de protectores dunares y la instalación de tres mástiles en la entrada principal”. Asimismo, Pau Pérez ha apostado por “la mejora continuada de esta playa”.

Los dos concejales olivenses han recordado que el paseo del Aigüa Blanca fue realizado en 2003 “cuando gobernaba el PP con mayoría absoluta tanto en la ciudad como en el Estado” y que sus infraestructuras “han presentado muchas deficiencias en su corto periodo de vida”, deficiencias que el Ayuntamiento “ha ido subsanando desde que recepcionó las obras en junio de 2005”.

Sin embargo, las aclaraciones del Gobierno de Oliva no explican el actual mal estado del pavimiento, que presenta agujeros y arreglos groseros, la basura rebosante en las papeleres, el mal estado de las farolas, las desoladas jardineras y ni siquiera la muerte de 36 palmeras de un total de 54, lo cual no ha sucedido en los jardines privados de las casas anexas al paseo.