El portavoz del PP, ha reiterado su oposición al concierto previo de PGOU


Joan Escrivá, portavoz del PP, ha reiterado su oposición al concierto previo de PGOU aprobado el pasado miércoles, 30 de marzo, en el pleno. Una oposición que se debe a dos defectos que habría que corregir. El primero es el exceso de suelo protegido agrícola en una época en que el futuro de la ciudad no pasa por la agricultura sino por el sector terciario, esto es, turismo y servicios. Además, este concierto previo no define un modelo de ciudad para Oliva. Se decanta por la agricultura y el turismo pero no con la suficiente claridad. Es momento pues de reflexionar sobre estas cuestiones para determinar qué es lo que necesita la ciudad. El otro defecto detectado en este documento es la falta de consenso. Si se quiere un PGOU que sobreviva al tiempo, será necesario un consenso entre los distintos partidos y sectores de la ciudad afectados. Si no, los vaivenes políticos acabarán con este documento, que durará lo que dure el gobierno. Ahora se abre un plazo de reflexión y será el momento de que el consenso se haga efectivo a través de la participación y la aportación de ideas de los distintos grupos políticos.




 

El portavoz del PP, ha reiterado su oposición al concierto previo de PGOU

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva