Llega la cuenta atrás para las Vacances en Pau de los saharauis en La Safor


Los niños y las niñas saharauis ya están a punto de venir con sus familias de acogida de verano.




 

Llega la cuenta atrás para las Vacances en Pau de los saharauis en La Safor

Una vez más, llegan para recordar que la comunidad internacional ha sido incapaz de solucionar el contencioso provocado por la ocupación militar del Sáhara. Todavía la ley es la del más fuerte: Marruecos, y sus cómplices, el Reino de España y la República francesa al frente.

 

Los niños y niñas saharauis son bienvenidos a la comarca de La Safor. La gente les abre sus puertas porque pasan un verano agradable, se recuperan de las penurias pasadas a lo largo del año, recuperan, con una alimentación equilibrada, la salud y recogen la mano tendida de solidaridad a ellos y a sus familias, los saharauis que sufren el exilio por culpa de la ocupación Marruecos, del gobierno del Reino de Marruecos.

 

Desgraciadamente, el Gobierno que representa a los ciudadanos españoles no recibe con tanta alegría a estos embajadores pacíficos, de un pueblo pacífico que pretende, con la sola fuerza de la palabra y la razón, obtener la libertad que se les niega con la fuerza de la tortura, el genocidio, la limpieza étnica...etc. Y esto es tan cierto como que es un gobierno que vende armas y las regala a este país, que viola, cada día, los Derechos Humanos. Los gobernantes españoles querrían que se olvidaran las Vacaciones en Paz de los niños saharauis. De hecho, el Sr. Moratinos, ya tildó a los amigos del pueblo saharaui de “nostálgicos que necesitan tranquilizar sus conciencias”. Pero son ellos los que tienen mala conciencia: prometieron que ayudarían los saharauis hasta el final y los traicionaron; silencian sistemáticamente las atrocidades de la jerarquía marroquí; tratan de acallar y confundir con su retórica postiza que negocian las dos partes, dicen –es decir, el criminal armado y la víctima inerme; quienes negocian en provecho propio con los saharauis como moneda de cambio...

 

Los niños saharauis, y las familias acogedoras son el “Pepito Grillo” de las conciencias de los traidores. Los niños saharauis se merecen, con sus familias, vivir cada día del año como si fueran Vacances en Pau. Pero ya llevan once años viniendo a La Safor y treinta y tres años de exilio.

 

Mientras no llega el momento saben que cuentan con muchos amigos solidarios.