Oliva aprueba el proyecto para la adecuación del canal de recogida de aguas pluviales


Oliva ha aprobado en su última comisión de urbanismo el proyecto de ejecución de la adecuación del canal de recogida de aguas pluviales de la Vía Ronda de la playa. Una votación que contó con los votos a favor del PSOE y OIV, y las abstenciones del PP, Bloc y UV. La primera fase de estas obras está prácticamente acabada a falta de algunos detalles, y esta segunda fase, que abarca desde el Camino Canyaes hasta la Plaza de Europa, supondrá la continuación de los trabajos realizados al otro lado de esta vía siguiendo el mismo tratamiento. Es decir, se cubrirá todo el canal y se adecuarán las aceras. Para esta segunda fase se ha contado con un presupuesto de 242.331 euros, financiados al 60% por la diputación de Valencia y al 40% por el ayuntamiento olivense. Las obras comenzarán después del verano para molestar lo menos posible tanto a vecinos de la zona como a los turistas que se acerquen, y se estima tengan una duración aproximada de unos seis meses, es decir, igual que en la primera fase.




 

Oliva aprueba el proyecto para la adecuación del canal de recogida de aguas pluviales

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva