El colegio público Lluís Vives, de Oliva, celebra el día del libro


El colegio público Lluís Vives, de Oliva, celebra el día del libro. Con el patrocinio de la asociación de padres y madres del centro, y el apoyo de todos los profesores del centro, ha organizado la primera maratón de animación lectora en el ámbito escolar. Se trata de una serie de talleres y actividades de animación que tratarán de despertar el interés de los más jóvenes por la lectura a través de toda una serie de actividades de carácter festivo y lúdico. A lo largo del día 25 de abril, desde las 9.00h. y hasta las 17.00h. ininterrumpidamente, habrá distintas actividades dirigidas a cada uno de los niveles educativos. Así, desde los alumnos de infantil y primer ciclo de primaria hasta los escolares de cinco y sexto podrán participar en estos talleres que, con una duración de 45 minutos, estarán dirigidos por los técnicos de animación contratados por los padres y madres de alumnos del centro. El objetivo de esta maratón es conseguir una mejora cultural a través de una actividad lúdica y festiva que favorezca el gusto por la lectura.




 

El colegio público Lluís Vives, de Oliva, celebra el día del libro

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva