La policía llega al Ayuntamiento de Gandia


Cual Rambo, los delegados sindicales de la policía llegaron al pleno de Gandia para protestar públicamente.




 

La policía llega al Ayuntamiento de Gandia

No hay acuerdo entre la policía local de Gandia y el gobierno municipal. No hay acuerdo ni en la remuneración que los funcionarios han de percibir, ni sobre los turnos que han de realizar, y mucho menos sobre si tienen o no derecho a tener vacaciones durante el periodo estival.

 

Esta situación está caldeando los ánimos, sobre todo cuando nos encontramos a los siete representantes sindicales de la policía presentarse en el pleno municipal vestidos cual “rambo” y con el lema que una conocida emisora de televisión ha puesto de moda para apoyar a la selección española de fútbol “podemos”.

 

No es la primera vez que la policía se manifiesta de forma singular en la ciudad de Gandia, en la retina de muchos aún está presente la imagen de todos los municipales con el pelo teñido de verde hace ya algunos años. Lo cierto es que desde aquella vez, siendo concejal de seguridad ciudadana José María Valdecantos, no se había vuelto a tener noticia de graves desavenencias con los sindicatos, pero desde que Liduvina Gil dejara la policía de su mano, parece que los desencuentros con el actual responsable, Vicent Mascarell, son constantes.

 

Las desavenencias con los sindicatos no se circunscriben a la policía local, sino que ya vienen de antes en temas de personal, lo que parece ha afectado a las negociaciones con la policía. Al inicio de la legislatura Mascarell se estrenaba en el cargo planteando una modificación en el sistema de trabajo de la policía, con la eliminación de la policía de barrio y la creación de inspectores de zona. Ahora era el momento de negociar las condiciones laborales, tanto económicas como de turnos de trabajo, y ahí el desacuerdo ha sido total, hasta el punto que los sindicatos anunciaban al inicio de la semana la ruptura total de las negociaciones ante la imposibilidad de encontrar un punto intermedio en las conversaciones.

 

Ante esta situación, Mascarell mostraba sorpresa por haberse enterado de la ruptura de las negociaciones a través de los medios de comunicación, y sobre todo porque aseguraba que las propuestas del gobierno eran más que razonables, incluyendo un aumento de sueldo de 350€ en concepto de productividad para los funcionarios.

 

Aseguraba además el concejal que no le preocupaba la seguridad de la ciudad ante el anuncio de los policías de no realizar turnos extra, ya que acaba de iniciar el proceso de contratación de 16 nuevos policías, con los que reforzar la plantilla, por lo que esperaba que los sindicatos se replantearan su postura y volvieran ala mesa negociadora.

 

Estas declaraciones, lejos de poner calma aún encendieron más los ánimos de los policías, que entienden que el sr. Mascarell estaba soltando “una sarta de mentiras” ante la ciudadanía y los medios de comunicación.

 

En cuanto al tema de la remuneración, asegura el sr. Gascón, portavoz de la plataforma, que la propuesta municipal es de aumentar la productividad en 350 euros repartidos entre los próximos

4 años, ya que el consistorio no tiene dinero, lo que ha indignado a los funcionarios, pues hace unas semanas han repartido importantes cantidades entre determinados altos funcionarios.

 

Pero además aseguran que ni la distribución de las vacaciones, ni las funciones son lo que ha dicho Mascarell y que mantiene una postura completamente autoritaria con la que es imposible negociar. Pero lo que ha provocado la presencia de la policía en el pleno ha sido los intentos de Mascarell de negociar por separado para conseguir dividir a la policía.

 

Otra de las “mentiras” es la ampliación de la plantilla, ya que aseguran que las 16 plazas nuevas, van a convertir en  funcionarios a los que ya son policías como interinos, pero que no va a aumentar el número de efectivos reales.

 

Por último, los sindicatos han asegurado que no hay nadie más interesado que ellos en conseguir llegar a un acuerdo, pero que para ello se les ha de convocar a una reunión, lo que de momento Mascarell no ha hecho “pese a lo que diga la prensa”.