La comisión de urbanismo ha aprobado un proyecto de acondicionamiento del tráfico


La comisión de urbanismo ha aprobado un proyecto de acondicionamiento y reordenación del tráfico en la zona Centelles-Juan Ramón Jiménez, concretamente en la intersección situada entre las calles Paseo Ladrillares, Camí la Carrasca y Cavall Bernat. Un proyecto que se enmarca dentro del Plan de Núcleos 2005 promovido por la diputación de Valencia. La finalidad última de este proyecto es la ordenación del tráfico rodado para garantizar la mejora de la seguridad vial mediante la construcción de una rotonda de forma elíptica, así como la mejora urbanística y la accesibilidad peatonal del cruce. El motivo de estas obras, que contarán con un presupuesto de 18.000 euros, es la necesidad de paliar en la medida de lo posible la gran cantidad de tráfico rodado que soporta esta cruce diariamente, así como la necesidad de regular esta intersección debido a la presencia diaria de vehículos pesados que acceden a las canteras y ladrillares por esta zona. Además de este proyecto, el departamento de urbanismo prevé próximas actuaciones de las que irán informando.




 

La comisión de urbanismo ha aprobado un proyecto de acondicionamiento del tráfico

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva