El concejal de Comercio, Mercado y Consumo ha denunciando la situación de “bloqueo” en la que se encuentra su departamento


El concejal de Comercio, Mercado y Consumo del Ayuntamiento de Oliva, David González, ha denunciando la situación de “bloqueo” en la que se encuentra su departamento frente a las exigencias establecidas por el alcalde de la ciudad, Salvador Fuster, para la preparación, el próximo mes de junio, la décimo sexta edición de la Feria del Motor y Maquinaria en la ciudad. El edil se ha declarado “sorprendido” ante la comunicación “por registro de entrada, como si fuera un trabajador externo al Ayuntamiento” de que a él, nominalmente, se le autoriza a celebrar la Feria; “pero se me autoriza teniendo que cumplir con unos condicionantes relativos a la seguridad que otros años no ha exigido el Ayuntamiento y, además, en cuanto al aforo, se me comunica que no puede superar las 700 personas”, ha señalado González. “Esto, más que un despropósito, es una medida imposible de cumplir, por lo que la situación es de un verdadero bloqueo. Recordemos”, ha proseguido el concejal, “que esta Feria cuenta con 38.000 metros cuadrados de exposición y con cerca de trescientas personas trabajando”.




 

El concejal de Comercio, Mercado y Consumo ha denunciando la situación de “bloqueo” en la que se encuentra su departamento

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva