Los déficits de las democracias centrarán el curso “Ciudadanía, participación, democracia y desarrollo” de la UIG


El segundo curso que hoy se ha iniciado en la Universitat d'Estiu de Gandia se centra en torno a la democracia. Bajo el título “Ciudadanía, participación, democracia y desarrollo”, según ha contado el profesor de Ciencias Políticas de la Universitat de Valencia y coordinador del curso, Pablo Oñate, se quiere hacer mención especial a la calidad de los sistemas democráticos actuales y a sus niveles de participación.




 

Los déficits de las democracias centrarán el curso “Ciudadanía, participación, democracia y desarrollo” de la UIG

Pablo Oñate, coordinador de uno de los cursos más orientados hacia la vertiente política, ha querido insistir en el cambio de problemática en el sistema democrático, pues se ha pasado de un cuestionamiento del mismo, a una asimilación y crítica de sus principales déficits. Entre algunos de estos se han destacado el bajo nivel de participación del ciudadano y el papel de los políticos y su lejanía de las personas.

 

La unión de los conceptos ciudadanía, participación, democracia y desarrollo va a permitir analizar situaciones de actualidad que como ha explicado Pablo Oñate resultará mucho más productivo que quedarse en la simple teoría.

 

No obstante, no se ha querido dejar de lado en cuanto a estos temas tan controvertidos el absentismo, la diferencia entre la participación ciudadana en las elecciones europeas y las nacionales, el alejamiento de los políticos de los ciudadanos, etc. Es por ello que se ha querido destacar la constante preocupación en la que están sumidos los políticos por recuperar  y mantener el nivel de participación y aceptación ciudadana por el sistema, mientras éstos parecen cada vez menos convencidos de las ventajas de la democracia como sistema y reclaman una mucho más directa. 

 

Pablo Oñate por su parte ha querido concluir declarando que no existe ninguna democracia en la actualidad que pueda servir como ejemplo y que una democracia directa no sería la mejor opción ya que no todas las decisiones  deben dejarse en las manos de los ciudadanos.