El departamento de turismo de Oliva ha programado, por segundo año “Cinema vora mar”


El departamento de turismo de la ciudad de Oliva ha programado, por segundo año consecutivo “Cinema vora mar”, una serie de cuatro proyecciones de películas los miércoles a partir de las 22 horas en la misma arena de la playa de Oliva. Con esta iniciativa se da respuesta a la demanda de actividades lúdicas y culturales orientadas específicamente para el turista o visitante que solicitara el consejo municipal de turismo en su última reunión. Ofrecer actividades a los veraneantes en las horas en que el atractivo del sol y playa no es suficiente. Este año, a diferencia de la primera edición, se ha seguido una temática a la hora de seleccionar las películas que se van a proyectar, en este caso es que sean filmes en los que la música y el baile tengan un papel predominante. La leyenda de una ciudad sin nombre, Grease, Billy Elliot y El submarino amarillo, son los cuatro títulos que se vana ofrecer en colaboración con la Mancomunitat de Municipis de la Safor que va a prestar la infraestructura técnica al departamento de Turismo de Oliva.




 

El departamento de turismo de Oliva ha programado, por segundo año “Cinema vora mar”

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva