El síndrome del emperador y la cultura preventiva laboral cierran las ponencias de la 25ª edición de la UEG


La Universitat d’Estiu concluye hoy la edición de este año con la presentación de dos nuevas ponencias, ambas relacionadas con la sociedad del riesgo. Por un lado, el catedrático de Sociología de la Universitat de València, Ignaci Lerma, ha introducido en el ámbito laboral el concepto de cultura preventiva. Mientras que Vicent Gallido, por otra parte, ha querido centrar el curso “Menores y situaciones de riesgo” en el conocido como síndrome del emperador que trae consigo la descontrolada violencia de hijos hacia padres.




 

El síndrome del emperador y la cultura preventiva laboral cierran las ponencias de la 25ª edición de la UEG

Ignaci Lerma ha expuesto de manera práctica el concepto de cultura preventiva, una utopía que no está tan lejos de hacerse realidad con el esfuerzo del sistema y que implica introducir en el ámbito de las empresas, no sólo medidas técnicas de prevención sino también de valores. Se trata de una manera de hacer el trabajo, pero también de ser y de estar en el trabajo.

 

El catedrático en Sociología ha querido mencionar los datos de siniestralidad y mortalidad tanto en España como en la Comunidad Valenciana, efectos de unas medidas de prevención de riesgos laborales insuficientes. En el Estado español en su conjunto se calcula que al día se dan 2,32 muertos por accidentes de trabajo. Con la introducción de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, según ha señalado Lerman, esta cifra es inferior a la de hace una década. En el ámbito de la Comunidad Valenciana los cálculos cifran en un muerto cada tres días a causa de este tipo de siniestros.

 

Por su parte, Vicent Gallido, miembro del Instituto de Creatividad e Innovación educativa, ha querido centrar su ponencia alrededor de la violencia de los menores y adolescentes. En su último libro publicado “Antes que sea tarde” explica en qué consiste, las causas y consecuencias del denominado como síndrome del emperador. Gallido lo define como un comportamiento violento crónico que no obedece a ninguna circunstancia en particular y que tiene por objetivo tomar el control del hogar. Se trata de niños con una serie de características de personalidad que en el contexto social en el que vivimos ahora donde la familia ha perdido capacidad de educación se busca ocupar un espacio donde llevar a cabo su voluntad.