PUNTO Y RAYA. MULTICULTURALIDAD.


¿Que sugiere la palabra inmigración? Esa seria una cuestión muy amplia y con respuestas de todos los colores. Creo que todo el mundo esta de acuerdo en que hoy en día la inmigración es uno de los temas más debatidos, algunos la ven con buenos ojos por todo aquello que pueden llegar a aportar los inmigrantes y otros la ven con recelo por las consecuencias o problemas que también sugiere.




 

PUNTO Y RAYA. MULTICULTURALIDAD.

Pero una cosa tiene que quedar clara, siempre que sea controlada, la inmigración es positiva para cualquier país porque aporta riqueza, cultura, trabajo…

Pero, ¿que pasa cuando hay una masiva concentración de inmigrantes ilegales que además se benefician de las gratitudes de este País?. Eso supone un mayor gasto que debería conllevar un incremento del presupuesto, más colas en hospitales que tienen derecho a atenderlos, más niños en los mismos colegios que habían antes, así un país no avanza.

No es que la inmigración suponga un problema, todo lo contrario es un beneficio, y sobretodo en España que ha ayudado en los últimos años a aumentar unas tasas de natalidad que se encontraban por los suelos. Pero siempre tiene que haber un orden, un control, cuando de algo se pierde el rumbo, acaba siendo un problema.

Ni todos son iguales, ni tienen que pagar justos por pecadores y quien este libre de pecado que tire la primera piedra, pero lo que no se puede hacer es crear un efecto llamada y recibir avalanchas diarias de inmigrantes ilegales que luego quedan repartidos por todos los territorios de nuestro País. No sería más fácil que recibieran ayudas en sus propios países, ayudando así a mejorar la vida que les ha tocado vivir y la de sus descendientes, sin tener la necesidad de abandonar su patria.

Digo que la inmigración legal es buena, porque aporta una multiculturalidad que hace enriquecer a un territorio. Me parece extraordinario que gente de todas las religiones, razas, sexos, mentalidades, idiomas se entremezclen y compartan entre ellos sus formas de vivir. Pocas ciudades pueden presumir de tal lujo. Y por ello vuelvo a repetir que la inmigración gratifica a un país, siempre y cuando se tenga claro de que inmigración se habla.

Por ello me gustaría poner un punto y raya a este gran debate. Un punto para que se mire con otros ojos a la gente inmigrante que viene a trabajar, a convivir con gente de otra cultura. Una raya para que esta tendencia continué creciendo y países como el nuestro sepa aprovechar todo lo que puede aportar la inmigración y la multiculturalidad.