Las fiestas de Moros y Cristianos de Oliva comenzaron el pasado jueves con el pregón


Las fiestas de Moros y Cristianos de Oliva se iniciaban el pasado jueves con el pregón que realizó el reconocido jugador de pelota valenciana Waldo Vila. Waldo recordó cómo había formado parte de las fiestas olivenses al desfilar en alguna comparsa mora, y cómo por allá por donde va habla de la ciudad de Oliva. También tuvo momentos para la crítica irónica al hablar de los campos de golf y las políticas del agua, pero aseguró en el pregón “no es momento para la política, sino para la fiesta”. Waldo recordó todas las filaes, tanto moras como cristianas y se lamentaba de que nunca ganaran los moros. Finalmente convocó a todos los olivenses a disfrutar con las fiestas y a vivirlas entre el olor de la pólvora y los disparos de arcabuces. Tras el pregón la nit del puchero y la desfilà informal daban inicio a la fiesta. Fiesta que ha continuado con la entrada cristiana, en la que por primera vez hay una capitana, que en su entrada a la ciudad, va acompañada de la estatua móvil más grande que jamás ha desfilado por Oliva. En la madrugada del viernes al sábado, los moros toman Oliva por el mar en el tradicional desembarco, para realizar por la tarde la entrada mora y tan sólo unas horas después perder de nuevo la ciudad en manos de las milicias cristianas.




 

Las fiestas de Moros y Cristianos de Oliva comenzaron el pasado jueves con el pregón

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva