Bombillas para todos


No es un mal plan el del Señor Sebastián.




 

Bombillas para todos

No es un mal plan de ahorro energético puesto que si se llevara a cabo los resultados serían asombrosos. Ahora falta planear cómo llevar a cabo el plan: cómo controlar la temperatura de los edificios oficiales dependiendo de la estación del año, cómo buscar que en 2014 circulen en nuestro país un millón de vehículos eléctricos e híbridos, cómo conseguir que, de pronto, en los hogares, entren lámparas de bajo consumo que siempre han estado en las tiendas, olvidadas...  Para que no quede todo en politiqueo y palabrería hay que hacer algo más, por parte de los políticos y también por parte del ciudadano consumidor que poco a poco tiene que ir adquiriendo conciencia de la magnitud del problema.

     Y por otra parte, no estaría de más entablar un debate serio sobre qué energía nos conviene en el futuro. Yo, al igual que la mayoría, nos hemos familiarizado con la energía alternativa como si se tratara de una posible opción, sin serlo exactamente.  Sería éste un buen momento, éste de crisis económica y medioambiental, para determinar cuál de esas alternativas es la que más nos conviene a todos.