El Bloc Nacionalista Valencià de Oliva ha valorado la situación que se está viviendo tras la intoxicación por salmonelosis


El Bloc Nacionalista Valencià de Oliva ha valorado públicamente la situación que se está viviendo en Oliva tras la intoxicación por salmonelosis que sufrieron los clientes de un establecimiento hostelero de la localidad la pasada semana. Según el concejal David González, hay que pedir responsabilidades al gobierno socialista y a su alcalde por la situación vivida, ya que según han podido constatar, el establecimiento, contra lo declarado por la concejal responsable de sanidad Amparo Tercero, carece de licencia de actividad y por tanto también de apertura. Hace diez meses que este establecimiento está funcionando sin los permisos ni autorizaciones correspondientes, y en el momento de un problema, el gobierno en lugar de dar la cara, miente. Los nacionalistas han pedido que sea el propio alcalde el que de las explicaciones pertinentes, sobre todo porque al ser familiar directo del propietario del establecimiento, si no da la cara y sigue escondiéndose de los demás grupos políticos y de la opinión pública, su implicación en el tema podría parecer mucho más evidente.




 

El Bloc Nacionalista Valencià de Oliva ha valorado la situación que se está viviendo tras la intoxicación por salmonelosis

La portavoz del BLOC de Oliva, Inma Seguí, aseguraba que el voto a favor de la reversión de los terrenos del Centro Ecuménico, que su grupo diera en la comisión de hacienda del pasado viernes, se debe al cumplimiento de un mandamiento del colectivo local de su partido, que se ha basado exclusivamente en dos criterios, por un lado el que se ha rebasado el periodo concedido por el consistorio para la realización de las obras y por otro lado, que no existen garantías económias para la financiación de las obras de construcción del Centro,

Seguí ha asegurado que siguen creyendo en la importancia de una estructura que aglutinara y encabezara las cuestiones turísticas del municipio, pero que los terrenos cedidos han multiplicado de forma importante su valor y que si no hay garantias de que se pueda finalizar la construcción del edificio, los terrenos han de volver a sus legítimos propietarios, que son los ciudadanos de Oliva